El Tribunal Contencioso Administrativo de Costa Rica rechazó este lunes una solicitud de un sindicato portuario para detener el proceso de concesión de construcción de un moderno puerto de contenedores para la empresa holandesa APM Terminals.

La negativa a la petición del Sindicato de Trabajadores de la Junta de Administración y de Desarrollo la Vertiente Atlántica (SINTRAJAP) fue dada a conocer por el juez Huberth Fernández.

APM Terminals, del grupo A.P. Moller-Maersk, ganó en febrero del 2011 una concesión por 992,2 millones de dólares para modernizar el puerto de Moín, en el Caribe, y construir en tres fases lo que sería la más moderna terminal de contenedores de la región.

"Estamos muy contentos. Siempre hemos tenido confianza en el sistema judicial de Costa Rica. Ahora esperamos que la Contraloría General de la República refrende — a más tardar el 31 de octubre — el contrato para seguir avanzando en el proceso", dijo a la AP el gerente general de APM Terminals, Rogelio Douglas.

Si la Contraloría refrenda el contrato, la empresa tendrá un plazo de 18 meses para presentar todos los estudios que garanticen que no habrá impacto ambiental y luego iniciar la construcción de las obras.

Douglas dijo que esperan iniciar operaciones a finales del 2015, una vez completada la primera fase que contemplaría tres sitios de atraque con capacidad para atender 8.500 contenedores cada uno.

Actualmente, la empresa estatal JAPDEVA tiene capacidad para mover 894.000 contenedores anuales, pero APM Terminals espera duplicar esa cantidad en 20 años.

Contrario al optimismo mostrado por Douglas, el directivo de SINTRAJAP, José Luis Castillo, afirmó que aún queda mucho camino por recorrer para que la concesión quede en firme.

"Nosotros pedimos medidas cautelares, pero también está planteado un juicio ordinario, que todavía no comienza, ante el Tribunal Contencioso contra la concesión otorgada a APM Terminals, que nosotros consideramos violatoria de la Constitución y las leyes del país", afirmó Castillo.

Castillo dijo que el sindicato no está en contra de que APM Terminals participe del negocio portuario, siempre que no se constituya en un monopolio.

"Con el actual contrato, APM Terminals se convertiría en un monopolio privado. Nosotros lo que queremos es que JAPDEVA también pueda competir en ese negocio de los contenedores. Es todo lo que reclamamos", declaró.

Cámaras de bananeros también interpusieron un juicio contra APM Terminals, pues el contrato le autoriza tarifas que superan en más de 100% las que actualmente cobra JAPDEVA.

A través de los puertos caribeños se mueve más del 70% de las exportaciones e importaciones de Costa Rica.