El dominio del pitcheo volvió de nuevo a la Serie Mundial del béisbol de las Grandes Ligas de la mano del abridor zurdo Derek Holland que silenció al bateo explosivo de los Cardenales de San Luis para que los Vigilantes de Texas ganasen el cuarto partido por blanqueada de 4-0.

Holland se encargo de controlar a los toleteros de los Cardenales y el receptor Mike Napoli pegó su segundo jonrón en lo que va del Clásico de Otoño para impulsar tres carreras y ser la figura en la ofensiva de los Vigilantes que empatan a 2-2 la serie al mejor de siete.

De nuevo con la asistencia del ex mandatario de Estados Unidos, George W. Bush, su esposa Laura, y el presidente de los Vigilantes, Nolan Ryan, de espectadores de lujo, Holland les hizo ponerse de pie al concluir cada episodio que estuvo en el montículo y el jonrón de tres carreras de Napoli les hizo sentir como cualquier fanático de los Vigilantes al darse mano contra mano con una amplia sonrisa.

Napoli, a quien el piloto de los Vigilantes, Ron Washington, bajó un turno en el orden ofensivo, desapareció una recta del relevista Mitchell Boggs en el sexto episodio con dos compañeros en base que el abridor de los Cardenales, Edwin Jackson, dejó al concederles bases por bolas.

La acción ofensiva de Napoli iba a sentenciar un partido que volvió a ser dominado por los abridores Jackson y Holland, aunque el segundo se iba a llevar la victoria porque esta vez el bateo oportuno y productivo estuvo de su lado.

Después de ser castigados el sábado con una paliza de 16-7, incluidos tres jonrones y seis carreras impulsadas del primera base dominicano Albert Pujols, los Vigilantes lograron convertirse en el primer equipo en igualar 2-2 la serie desde que los Marlins de la Florida lo hicieron ante los Yanquis de Nueva York, en el 2003.

Holland (1-0), que tenía 5,27 de efectividad en cuatro salidas en la fase final, lanzó una pelota dominante para blanquear a los Cardenales con sólo dos imparables permitidos en ocho entradas y un tercio de trabajo en el montículo, dio dos bases por bolas y retiró a siete bateadores por la vía del ponche

El abridor de los Vigilantes sólo cedió un doble y sencillo al bateador designado Lance Berkman, el resto del ataque de los Cardenales no pudo hacerle contacto a la pelota que lanzó, incluido Pujols que se fue en blanco después de cuatro turnos al bate.

Cada turno de Pujols fue seguido con expectativa, quizás con un terror bien justificado por parte de los fanáticos de los Vigilantes.

Pujols salió a batear por primera vez con la posibilidad de igualar el récord de Reggie Jackson de cuatro jonrones en turnos seguidos, pero falló con un roleta al campocorto venezolano Elvis Andrus.

La única vez que Pujols fue a batear con hombres en base fue en el noveno al enfrentar a su compatriota el cerrador Neftalí Féliz, que logró dominarlo con un elevado por el jardín central, donde Craig Gentry fildeo con seguridad la pelota.

Los Cardenales amenazaron cuando el campocorto dominicano Rafael Furcal y Craig negociaron boletos, pero Féliz finalmente sacó el último "out" con un ponche al jardinero Matt Holliday.

Felix aseguró la victoria al realizar 17 lanzamientos y 10 de ellos fueron a la zona del "strike".

Jackson (0-1), que nació en Alemania, de padres estadounidenses, iba a cargar con la derrota después de haber trabajado cinco entradas, en las que espació tres imparables, con tres carreras limpias, dio siete bases por bolas y abanicó a tres bateadores.

Los problemas comenzaron para Jackson cuando en la primera entrada, el jardinero central Josh Hamilton pegó un doblete impulsador con la carrera que inauguraba el marcador y le daba a los Vigilantes la ventaja que nunca perdieron.

El quinto partido tendrá de nuevo como escenario el "Rangers Ballpark", de Arlington (Texas), y en el montículo volverán los abridores estelares del primer encuentro que protagonizaron Chris Carpenter (1-0) por los Cardenales y C.J.Wilson (0-1) por los Vigilantes.