La Comisión Electoral de Bulgaria decidió hoy retrasar una hora, hasta las 17.00 GMT, el cierre de los colegios, debido a que en muchos de ellos se han formado largas colas de personas que quieren votar en los comicios municipales y presidenciales.

Además, el proceso de votación está transcurriendo con lentitud, al tener que depositar los electores dos papeletas distintas, que han de ser selladas por los miembros de las mesas para evitar fraudes.

La afluencia a las urnas hasta las 14.00 GMT era del 40 por ciento, según la portavoz de la Comisión Electoral central, Ralitsa Negantsova.

Unos 6,9 millones de ciudadanos búlgaros con derecho a voto están llamados a las urnas para elegir al nuevo jefe del Estado.

Aspiran al cargo 18 candidatos, entre los que sólo tres aparecen con opciones de convertirse en el nuevo presidente, según los sondeos, aunque ninguno lograría la mayoría suficiente para evitar una segunda vuelta, prevista para el domingo próximo.

En esta jornada también se elige a los alcaldes y los miembros de los consejos municipales.