Supanee Pansuwan ya ha recogido sus cosas y evacuado cuatro veces en un mes, desde que las crecidas comenzaron a anegar su casa en el centro de Tailandia. Ahora, cuando las aguas amenazan el albergue en las afueras de Bangkok en el que ha vivido en las últimas dos semanas, Supanee ha recibido instrucciones de irse de nuevo.

"Parecería que el agua me está persiguiendo", dijo el lunes, sentada en el suelo de un gimnasio universitario que ha servido como uno de los principales refugios en Tailandia desde el comienzo de las peores inundaciones en medio siglo en el país. "Adondequiera que voy, el agua me sigue. Así que cada vez que me vuelvo a mudar, pienso que el agua me va a seguir de nuevo".

Los temores y la confusión de Supanee sobre dónde ir y lo grave de las inundaciones son algo compartido por muchos tailandeses. Desde que las inundaciones llegaron a zonas al norte de la capital de nueve millones de habitantes hace dos semanas, los residentes de Bangkok han estado observando nerviosamente los acontecimientos y escuchando versiones contradictorias de sus funcionarios.

El gobernador de Bangkok le advirtió a residentes el domingo por la noche que las aguas estaban avanzando más rápidamente que lo esperado y amenazaban seis distritos en su avance hacia las zonas más habitadas, incluyendo barrios cerca del mercado de Chatuchuk, una popular atracción para los turistas.

Sukhumbhand dijo esperar que las aguas inunden el área de Don Muang al norte de la ciudad, donde están el viejo aeropuerto capitalino, usado ahora como sede principal de las gestiones de socorro y como albergue para damnificados.

Enfrentando grandes presiones y escrutinio de la prensa, la primera ministra Yingluck Shinawatra trató de restar importancia a la noción de que su gobierno no estaba siendo honesto sobre la situación, luego de varias declaraciones optimistas que han contradicho los comentarios más sombríos hechos por Sukhumbhand.

El conflicto tiene un tono político, toda vez que Sukhumbhand es un miembro prominente del opositor Partido Democrático, derrotado por Yingluck hace apenas unos meses.

Yingluck dijo el fin de semana que pudieran pasar hasta seis semanas antes de que las aguas retrocedan a niveles manejables alrededor de Bangkok y la agencia de desastres dijo que la amenaza de que las crecidas inunden la capital pudiera aliviarse para el inicio de noviembre.