El gobierno federal ofrece aproximadamente 5.000 visas por año a inmigrantes que acepten testificar contra los traficantes que los introducen en el país y que después los obligan a prostituirse o realizar otro tipo de actividades de servidumbre. Pero en los primeros ocho meses del año en curso, sólo 524 víctimas solicitaron la visa, y se emitieron menos de la mitad.

Fiscales y otros funcionarios federales dicen que quieren aumentar la concientización sobre traficantes depredadores de humanos y llevarlos a prisión. Funcionarios de los Servicios de Inmigración y Ciudadanía están realizando una gira nacional, hablando con intercesores de inmigrantes y autoridades judiciales sobre el programa de visas.

Pero están enfrentando el reto de convencer a inmigrantes que entraron de manera ilegal en el país de presentarse a declarar en momentos en que el sentimiento contra ellos se ha incrementado y que el gobierno del presidente Barack Obama está pregonando una cifra récord de deportaciones en el último año.

"Alguien que vino ilegalmente y que sabía que estaba ingresando ilegalmente podría pensar que no puede corregir la situación, y están equivocados", dijo a la AP Alejandro Mayorca, director del servicio de inmigración. Sólo porque alguien acepta ser ingresado ilegalmente al país eso no significa que deberían convertirse en víctimas, señaló.

Mayorca agregó que agentes judiciales, fiscales o un juez deben refrendar la solicitud del inmigrante, asegurándose de que nadie trate de engañar al sistema.

No obstante, intercesores que trabajan con inmigrantes víctimas de delitos dicen que los funcionarios federales son culpables en parte de la falta de cooperación.

"Si se está saturando a la comunidad con temor, se creará una situación perfecta para que las víctimas no testifiquen y se dará a los perpetradores impunidad porque víctimas y testigos tienen mucho miedo", dijo Susan Bowyer, abogada que dirige el Centro de Inmigración para Mujeres y Niños, con sede en San Francisco.

Aplaudió los esfuerzos de acercamiento. A la luz de las nuevas políticas federales que exigen que las agencias judiciales locales revisen el estado de inmigración de quienes son detenidos por delitos, el gobierno necesita más que nunca ofrecer una motivación para que los inmigrantes cooperen, señaló Vowyer.

Las visas no son sólo recompensas para los individuos que ayudaron al cumplimiento de la ley. Envían el mensaje a la comunidad inmigrante de que no deben tener miedo a la ley y de que ayudar a la policía podría beneficiarlos, dijo Gail Pendleton, codirector del grupo defensor de los inmigrantes que son victimizados ASISTA.

Las visas por tráfico de personas, o visas T, fueron aprobadas por el Congreso en el 2000, pero no se establecieron reglas para su implementación sino hasta el 2007. Quienes las reciben pueden posteriormente solicitar ciudadanía estadounidense.