Los estudiantes universitarios chilenos han decidido elevar a la Organización de Estados Americanos (OEA) una denuncia contra la violenta represión policial de las manifestaciones que se suceden desde hace cinco meses.

Los dirigentes de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) tomaron esta decisión durante la asamblea que sostuvieron este sábado en la ciudad sureña de Osorno y que finalizó al filo de la medianoche.

"Se va a asistir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), donde (...) se van a llevar 117 casos donde se puede evidenciar que hoy día las Fuerzas Especiales de Carabineros han reprimido fuertemente", dijo Patricio Contreras, dirigente de la Universidad de Los Lagos.

El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Giorgio Jackson, explicó, por su parte, a Radio Cooperativa que esos casos se van a presentar el próximo 28 de octubre en Washington y dijo no saber si se hará "directamente" ante la Corte.

La Corte tiene su sede en San José de Costa Rica, mientras que en Washington se encuentran las oficinas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Ambos organismos conforman el sistema interamericano de protección de los derechos humanos.

La Comisión Interamericana concedió para el mismo día 28 una audiencia especial a varias organizaciones con presencia en Chile, entre ellas Amnistía Internacional y el Observatorio Ciudadano, según anunciaron estas entidades en sendos comunicados.

En esa audiencia expondrán hechos que a su juicio demuestran que la policía actúa con violencia durante las movilizaciones estudiantiles.

La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo, y su vicepresidente, Francisco Figueroa, ya se reunieron el viernes con la directora del estatal Instituto Nacional de Derechos Humanos, Lorena Fríes.

Fríes urgió a la policía a establecer una "separación tajante" entre "los actos de delincuencia" cometidos por algunos grupos violentos y "la custodia que debe hacer carabineros a los que manifiestan legítimamente por una injusticia como es la falta de acceso a la educación".

Esa reunión se produjo dos días después de que los líderes estudiantiles regresaran del viaje que realizaron a Europa, donde se entrevistaron con miembros del Parlamento Europeo, de la Unesco y del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, entre otros organismos.

Otra representante de la ONU, la alta comisionada adjunta para los Derechos Humanos, Kyung-wha Kang, visitó esta semana Chile y lamentó tanto el uso excesivo de la fuerza por parte de algunos policías como la violencia cometida por grupos aislados durante las marchas pacíficas.

Varias asociaciones de fotógrafos y periodistas, como la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional, han expresado también su rechazo a la actuación de Carabineros, así como a las agresiones y detenciones que han sufrido algunos comunicadores.

El viernes, en un encuentro con corresponsales extranjeros, el portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick, rechazó las acusaciones de brutalidad policial.

"Ha habido más gravedad de la violencia de los encapuchados que de la policía", afirmó Chadwick, quien puntualizó que las eventuales actuaciones indebidas de las fuerzas antidisturbios serán investigadas y sancionadas.

Sin embargo, el ministro se quejó de que los jueces de garantía hayan dejado en libertad a los más de 1.700 detenidos en seis meses de protesta estudiantil, y sólo cinco hayan sido condenados.

El diálogo entre el Gobierno y los estudiantes continúa roto tras cinco meses de movilizaciones, con las que los jóvenes exigen una educación pública y gratuita a través de una reforma al sistema impuesto durante la dictadura.