El Consejo de Seguridad de la ONU debatió hoy una propuesta de Rusia para que, tras la muerte del líder libio Muamar el Gadafi, se termine el mandato que permitió el uso de la fuerza y el establecimiento de una zona de exclusión aérea en Libia.

Los quince integrantes del máximo órgano de seguridad de la ONU, que en octubre preside Nigeria, decidieron reunirse de nuevo el próximo martes para abordar la nueva situación en el país norteafricano tras la muerte, el jueves, de Gadafi.

Fuentes diplomáticas señalaron que los quince quieren que "los próximos pasos a tomar se coordinen estrechamente con el Consejo Nacional de Transición (CNT) libio y sus autoridades".

El Consejo de Seguridad aprobó en marzo pasado una resolución, con la abstención de Rusia y China, que permitía el uso de la fuerza para proteger a la población civil libia de los ataques de las fuerzas de Gadafi y detener así su ofensiva contra los rebeldes alzados contra su régimen.

También permitía la imposición de una zona de exclusión aérea, una tarea para la que se dio mandato a la OTAN, que hoy anunció en Bruselas que concluirá su misión en Libia el 31 de octubre, tras consultar con la ONU y el CNT libio, anunció el secretario general aliado, Anders Fogh Rasmussen.

Informó que los embajadores de los países aliados acordaron de forma preliminar concluir las operaciones para ese día, aunque avanzó que la decisión definitiva la tomarán a comienzos de la próxima semana.

La Alianza Atlántica inició su operación en Libia a finales de marzo, al hacerse cargo de todas las acciones militares internacionales en Libia, que habían sido iniciadas por una coalición liderada por Francia y Reino Unido.

Por su parte, el presidente de la Asamblea General de la ONU, el diplomático catarí Nasir Abdulaziz Al Nasser, se refirió hoy también a la nueva situación de Libia para señalar que ese país "verá paz, seguridad y unidad nacional, y terminará el proceso de democratización y libertad que quieren su pueblo".

Durante un debate sobre desarrollo, pidió también a los libios que permanezcan unidos ante lo crítico del momento de cara a lograr la reconstrucción del país "a través de la reconciliación, la justicia, el respeto de los derechos humanos y el imperio de la ley".

Al Nasser, quien lamentó las vidas perdidas en el proceso, pidió también a la comunidad internacional que sigan ayudando al país norteafricano y a sus líderes en la reconstrucción y estabilización con el pleno respeto de su soberanía.

Asimismo, añadió que la transformación democrática de Libia tendrá que completarse con la económica para que aumente el nivel de vida y aumenten los puestos de trabajo, un objetivo en el que el apoyo de la misión de la ONU en ese país (UNSMIL) puede desempeñar un importante papel.