Numerosos supuestos milagros por intercesión del beato papa Juan Pablo II han llegado ya hasta el postulador de su causa de canonización, Slawomir Oder, que ha dicho que espera conocer la documentación completa para ver si se puede comenzar el proceso que le lleve a la santidad.

"Puedo decir que hasta el momento he recibido numerosos testimonios muy significados (de supuestos milagros) y estoy a la espera de tener toda la documentación para hacer un estudio serio y ver la oportunidad de promover el nuevo proceso" de canonización dijo el sacerdote polaco a Radio Vaticano.

El anuncio lo hizo en el día en el que se celebra por primera vez la festividad litúrgica del beato Juan Pablo II.

El papa Benedicto XVI fijó el pasado 1 de mayo, cuando proclamó beato al papa Wojtyla que su festividad sea el 22 de octubre, aniversario del comienzo de su pontificado, en 1978.

Oder subrayó que la proclamación de Wojtyla como santo está en manos de Dios, pero que él puede asegurar que las "gracias obtenidas" (supuestos milagros) por intercesión del primer papa polaco de la historia desde que fue beatificado "son muchísimas".

Un de esos supuestos milagros se produjo, según los medios italianos, en la mexicana Sara Guadalupe Fuentes García, que curó de manera inexplicable de un cáncer maligno de garganta.

La mujer rezaba permanentemente a Juan Pablo II y la curación se produjo cuando unas reliquias del papa polaco recorrían el pasado septiembre México.

Hoy, para conmemorar la festividad de Juan Pablo II, 200 obispos celebraron una misa en la basílica de San Pedro del Vaticano, oficiada por el cardenal Stanislao Dziwisz, arzobispo de Cracovia y que fue durante 40 años secretario particular del pontífice polaco.

A la misa asistieron, entre otros, el cardenal Jozef Glemp, arzobispo jubilado de Varsovia y el purpurado Stanislao Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos.

En la basílica de San Juan de Letrán, la catedral de Roma, se reunieron numerosos jóvenes en una vigilia de rezos y por la mañana el cardenal arcipreste de la basílica de San Pedro, Angelo Comastri, ofició otra misa en el santuario mariano del Divino Amor, en las afueras de Roma, y bendijo un mosaico de Juan Pablo II bautizado con el nombre de "Roca de la Iglesia".

La festividad del beato Juan Pablo II sólo se celebra en la diócesis de Roma y en Polonia. La primera debido a que Wojtyla fue obispo de la Ciudad Eterna, y Polonia porque es su país natal, según decidió la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que preside el cardenal español Antonio Cañizares, cuando aprobó el decreto sobre esta festividad.

La Iglesia católica admite para el beato el "culto privado", es decir, en la zona donde nació o ejerció su labor, mientras que al santo se le reconoce el culto universal y es modelo público para todos los creyentes.