El ministro de Finanzas de Grecia, Evangelos Venizelos, afirmó hoy que "Grecia no es un problema central de la zona del euro" y consideró "un paso muy positivo y constructivo" la autorización del Eurogrupo para conceder los 8.000 millones de euros correspondientes al sexto tramo del primer rescate al país, que asciende a 110.000 millones de euros.

"La cuestión ahora es poner en marcha la decisión del 21 de julio -sobre el segundo rescate a Grecia, de 109.000 millones-, pero mejorada", aseguró Venizelos a su llegada al Consejo de ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin).

El segundo rescate a Grecia, incluyó una contribución adicional del sector privado de 50.000 millones de euros.

Los acreedores de Grecia aceptaron de forma voluntaria asumir pérdidas equivalentes al 21 % de la deuda griega, una cifra que ya ha quedado claro que será insuficiente dado el deterioro que ha sufrido la situación económica del país en los últimos meses.

El Eurogrupo abordó anoche esta cuestión, pero no concretó de manera oficial a cuánto ascenderán las pérdidas, aunque se calcula que puedan situarse entre un 50 y un 60 %.

A su llegada al encuentro de hoy, el titular griego reclamó también que se adopte "una decisión más general y constructiva para la zona del euro en su conjunto".

La vicepresidenta económica del Gobierno español, Elena Salgado, por su parte, comentó sobre esta cuestión que "la cuantía (de la quita griega) tiene que ser suficiente para garantizar la sostenibilidad de la deuda griega, pero también aceptada por los acreedores, porque queremos que sea voluntaria".

Según el informe de la troika filtrado al Financial Times, la economía griega se ha deteriorado tanto en los últimos tres meses que los socios internacionales tendrían que aportar 252.000 millones de euros en ayudas hasta el fin de esta década salvo que el sector privado acepte recortes importantísimos en el reembolso de su deuda.

Para reducir el nivel de deuda actual de Grecia, de entorno al 160 % del PIB, hasta el 120 % en 2020 la quita debería ser del 50 % y se precisaría una financiación oficial de unos 114.000 millones de euros, mientras que para llegar hasta el 110 % haría falta una quita del 60 % y fondos adicionales por valor de 109.000 millones de euros.