Al menos 53 miembros del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) han sido matados por el Ejército turco desde que comenzó la operación de represalia por la muerte de 24 uniformados en los ataques del pasado martes, según informa hoy la televisión pública TRT.

La cadena turca cita fuentes oficiales al indicar que 53 terroristas kurdos han perdido la vida en los ataques que las fuerzas turcas están llevando a cabo y que han incluido la invasión del norte de Irak, donde el PKK dispone de bases desde las que ataca territorio turco.

Según la emisora CNN Türk, sólo hoy unos 32 militantes del PKK han muerto en la región del valle de Kazan.

Además, todos los periódicos turcos hacen referencia a que fuerzas especiales turcas habrían entrado en un importante campamento del PKK en la zona de Haftanin, en el norte de Irak.

Los diarios mencionan que en esta operación transfronteriza, la número 26 sobre suelo iraquí, la cúpula militar turca ha optado por atacar objetivos concretos con unidades especializadas, antes que desplegar grandes cantidades de tropas regulares.

En cualquier caso, el Estado mayor turco aseguró ayer que la operación de represalia contra el PKK está teniendo lugar principalmente dentro de los límites de Turquía.

Según la prensa turca, las autoridades del Kurdistán iraquí no sólo están facilitando apoyo logístico a Ankara, sino que también se han implicado directamente en los combates contra el PKK, un grupo considerado terrorista por Estados Unidos y por la Unión Europea.

La agencia de noticias Firat, cercana al PKK, aseguró hoy que en los ataques del pasado martes 81 militares turcos perdieron la vida y que esa operación fue una represalia contra los bombardeos que la aviación turca realizó el 10 de octubre sobre bases del PKK.

La tensión se ha disparado en Turquía tras la muerte de los 24 soldados turcos y varios medios informan de que grupos de ciudadanos han atacado oficinas del pro kurdo Partido de la Paz y la Democracia.

En la provincia de Elazig también han sido atacadas viviendas y tiendas propiedad de kurdos.

Una treintena de organizaciones no gubernamentales y sindicatos están preparando la convocatoria de manifestaciones en todo el país contra los ataques del PKK.