Los bancos y los gobiernos de la eurozona están muy distantes de alcanzar un acuerdo para reducir la deuda a Grecia, dijo el sábado un representante de las instituciones crediticias que participa en las negociaciones entre ambas partes.

La nueva situación se presentó luego que los ministros de Finanzas de la eurozona dieron indicios de que solicitarían a los bancos que asumieran más pérdidas en los bonos gubernamentales griegos que tengan.

Los ministros no han precisado a cuánto desean que se reduzca el valor de la deuda griega, pero de acuerdo con un informe de los inspectores internacionales que la supervisan, es necesario que quede en 60% para que el país tenga solvencia y capacidad de reembolsarla.

Los ministros enviaron el sábado a su principal negociador, Vittorio Grilli, a que reanudara las conversaciones con los bancos y otros inversionistas privados en busca de un nuevo acuerdo para Grecia.

Sin embargo, Charles Dallara, director gerente del Instituto de Finanzas Internacionales y quien ha encabezado las negociaciones a nombre de los bancos, dijo en entrevista con The Associated Press que permanece esquivo un acuerdo entre las partes.

"No estamos cerca de ningún acuerdo", apuntó.

En julio, los bancos habían aceptado asumir pérdidas por 21% de su tenencia de bonos gubernamentales griegos, pero las autoridades de la eurozona volvieron a abrir el acuerdo y los inspectores internacionales de la deuda griega afirman que la situación económica de Grecia ha tenido un deterioro dramático desde el tercer trimestre.

Los inspectores internacionales de la deuda griega pertenecen a la llamada troika, integrada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

En un informe difundido el viernes, los inspectores dijeron que conforme al acuerdo de julio, Grecia necesitaría créditos adicionales por 252.000 millones de euros (347.000 millones de dólares) de la eurozona y el FMI, ademas de los 110.000 millones de euros (152.000 millones de dólares) de los que ha dependido el país para cubrir sus compromisos desde mayo de 2010.

Sin embargo, Dallara dijo que los nuevos planes para reducir de manera drástica la deuda a Grecia todavía dejarán al país durante años "bajo la custodia de Europa".

Dallara se abstuvo de precisar la cifra que los bancos están dispuestos a aceptar en pérdidas. "Estaremos abiertos a una propuesta que implique acciones adicionales de todas las partes", agregó.

Dallara se encontraba en Bruselas, donde los ministros de Finanzas de la eurozona están reunidos desde hace dos días.