La empresa uruguaya Abal Hermanos S.A., subsidiaria de la estadounidense Phillip Morris, anunció el viernes el cierre de su planta industrial en Uruguay y su traspaso de producción a Argentina por el contrabando de cigarrillos, la reducción de la demanda y las regulaciones aplicadas por el gobierno para combatir el consumo de tabaco.

Esta es la segunda consecuencia de la disputa entre la tabacalera y el gobierno por los controles oficiales. La primera fue el juicio que le entabló Phillips Morris en 2010 al Estado uruguayo ante Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), dependiente del Banco Mundial, acusándolo de violar las leyes de garantía de inversiones.

En un comunicado hecho llegar a la AP, la empresa uruguaya anunció la decisión de dejar el país, que afectará a 62 trabajadores.

"Lamentablemente, y después de haber cuidadosamente evaluado todas las opciones posibles, la compañía ha concluido que es necesario cerrar la planta en Uruguay", dijo Nicolás Echevarría, gerente general de Abal Hermanos S.A.

Agregó que "las medidas regulatorias e impositivas extremas implementadas durante los últimos años han causado un cambio en la dinámica del mercado, ya que parte del volumen de los fabricantes legales se ha trasladado a operadores ilegales. Desafortunadamente este cambio sólo castiga a los trabajadores de las compañías tabacaleras que cumplen con la ley".

Aseguró que ofrecerá planes de beneficios y compensaciones superiores a los establecidos por ley para los trabajadores que quedarán sin empleo.

Otros 28 empleados quedarán a cargo de la venta y distribución de sus productos, que continuarán estando disponibles en el mercado uruguayo.

El gobierno del ex presidente socialista Tabaré Vázquez (2005-2010), oncólogo de profesión, estableció por decreto en 2006 severas restricciones al consumo de tabaco, prohibiendo fumar en todo local cerrado. También obligó a las tabacaleras a incluir en los paquetes de cigarrillos pictogramas con escenas de los males que produce el tabaquismo, el más corriente, el cáncer de pulmón. Según informes oficiales en Uruguay mueren al menos 3.000 personas al año por problemas de salud derivados del tabaquismo.

Las tabacaleras denunciaron que esas políticas eran excesivas, pero el gobierno de Vázquez las continuó y fueron mantenidas desde marzo del año pasado por su sucesor, José Mujica.

Abal Hermanos S.A. es una afiliada de Philip Morris International Inc. que fabrica y vende productos elaborados con tabaco en Uruguay desde 1877. En 2010 tuvo una participación de mercado en Uruguay estimada en 21,7%.

Echevarría indicó que como consecuencia de varias normas "excesivas en materia de regulación del tabaco... Abal Hermanos se vio obligada a retirar del mercado siete de sus doce presentaciones".

Según el gerente de la compañía "estas normas han generado un entorno de negocios excesivamente restrictivo para los operadores legítimos, pero no afectan a quienes operan en el mercado negro. Los operadores ilegales pueden seguir beneficiándose gracias a la demanda de cigarrillos ilegales".

En una reunión celebrada en Uruguay en noviembre en uruguay, el país recibió el apoyo de los miembros de la Conferencia del Convenio Marco para Control de Tabaco (CMCT) para encarar la demanda de Phillip Morris.