Tony González, de ascendencia dominicana, se niega a alardear sobre sí mismo mientras está a un paso de convertirse en el segundo mejor receptor en la historia de la NFL.

González, de 35 años de edad, ha participado en 10 Pro Bowls y ya posee la mayoría de los récords importantes de la liga para un tigh end. Fue el primero en alcanzar 1.000 recepciones y 12.000 yardas.

Pero mientras los Falcons de Atlanta se preparan para visitar Detroit el domingo, González está listo para conseguir otro logro que está a su alcance: necesita cuatro recepciones para superar a Cris Carter y Marvin Harrison, con 1,103 atrapadas.

"Sí, es un gran reto", dijo González el jueves. "Oviamente durante el partido, sin importar cuándo llegue, sabré cuando atrape ese cuarto. Tengo mi propio reloj interno, pero es una de esas cosas por las que no puedes preocuparte en calor de la batalla. Probablemente me deleitaré por ello después del partido".

González sigue desafiando las probabilidades por la longevidad y la productividad en su posición. Aunque hay pocas posibilidades de que pueda jugar algunas otras temporadas y empate con Jerry Rice en el primer lugar de la NFL con 1.549 recepciones, Gonzalez está relativamente contento con la trayectoria de su carrera.

Todavía le falta esa apariencia esquiva del Super Bowl después de 12 temporadas en Kansas City y dos más con los Falcons. Pero considerando que de joven nunca le gustó el fútbol estadounidense y quiso concentrarse solamente en el baloncesto, González todavía no puede creer lo que ha logrado en la NFL.

"Nunca pensé que este momento pudiera llegar cuando llegué por primera vez a la liga hace mucho tiempo, en 1997", dijo. "Ha sido un sueño hecho realidad y no hay palabras que puedan describirlo".