Las esperanzas de Puerto Rico de alcanzar el primer oro en la historia del tenis panamericano se esfumaron el viernes con la derrota de su raqueta Mónica Puig ante la estadounidense Irina Falconi en la final individual femenina.

Pero Puerto Rico tiene razones para celebrar la actuación de su tenista de 18 años.

Falconi, la segunda preclasificada, despachó a Puig 6-3, 6-2 para quedarse con el oro. La puertorriqueña se tuvo que conformar con la plata que había asegurado la víspera al pasar a la final tras eliminar a la favorita estadounidense Christina McHale.

McHale se quedó con el bronce al derrotar 6-1, 6-1 a la argentina Florencia Molinero.

En una tarde soleada, Falconi estuvo más fina y sólida en el juego ante una rival a la que vencieron los nervios y que cometió demasiadas equivocaciones. Terminó con 42 errores no forzados, contra 21 de la estadounidense.

Falconi le quebró el servicio a la boricua, séptima preclasificada, dos veces en el primer parcial y en dos oportunidades en el segundo.

"Mónica entró bastante bien en el primer set y creo que cuando se puso 3-2 (a favor de Falconi), allí comenzó a dar la vuelta (cambió rumbo del partido)", a favor de la norteamericana, consideró el entrenador de la boricua Alain de Vos. "Nosotros sabíamos que Irina es una jugadora con muchísima experiencia y que ha ido subiendo al ranking tan rápido".

"Entonces, jugar con una tenista excepcional así, creo que para Mónica fue bastante fuerte y se puso un poco de presión en querer hacer bien, y las cosas no salieron como ella quería", agregó. "El segundo set fue más mental que otra cosa".

De Vos también mencionó el hecho de que Puig venía de un partido de semifinales cargado de presión y que sacó adelante contra todos los pronósticos.

"Tengo que darle mucho crédito a Mónica. Jugó muy bien hasta el último punto", afirmó Falconi, quien habló en perfecto español ya que nació en Ecuador.

Puig, que no pudo contener las lágrimas después de la ceremonia de premiación, consideró que le tocó un draw "bien difícil" y aseguró que llegó a Guadalajara sin muchas expectativas de medallas.

"Salí con una medalla de plata, y obvio que es muy grande para el país", expresó. "Estoy bien contenta de regresar a Puerto Rico la semana que viene y compartir esto con mi familia".

"Hice lo que pude y no salió. He mejorado un montón esta semana y voy a seguir fuerte porque yo sé que me esperan muchas cosas grandes", agregó Puig, quien le dedicó su presea plateada a su abuela Astrid y rompió en llanto ante la prensa.

Puig, 262 del mundo, fue la primera tenista en darle a Puerto Rico una medalla en el tenis de los Juegos Panamericanos desde que lo hiciera Gigi Fernández al ganar plata en Caracas en 1983.

La caribeña había eliminado la víspera a McHale, mientras que Falconi superó en esa instancia a la argentina Florencia Molinero.

De Vos dijo que "todavía Mónica tiene que mejorar parte de su juego. Lo único que nos queda después de este torneo ver qué es lo que podemos hacer para mejorar los aspectos tanto mental, táctico y técnico".

"Ella todavía es una jugadora que está en desarrollo, y lo que ha conseguido hasta ahora para mí ha sido más de lo que esperaba", subrayó. "Espero que para el 2012 podamos llegar a una meta que nos hemos puesto".

Falconi, de 21 años, dijo que "veo muchas cosas buenas para Mónica en el futuro".