Nueva Zelanda buscará el domingo ante Francia su segundo título en la Copa Mundial de rugby, mientras Australia conquistó el viernes el tercer puesto con una victoria sobre Gales por 21-18.

Una semana después de perder por primera vez una semifinal en el mundial de rugby frente a Nueva Zelanda, los Wallabies finalmente pusieron fin a una racha de derrotas en Eden Park que databa de 1986.

Por su parte los All Blacks neocelandeses, que tienen una larga serie invicta en su fortín de Auckland, reeditarán frente a los franceses la final que disputaron en la Copa Mundial de 1987 en este mismo escenario. Nueva Zelanda venció a Francia 29-9 para ganar su primer título hace 24 años, y no ha agregado otro desde entonces.

En el '87 Gales apoyó un try en tiempo de descuento para superar a Australia 22-21 por el tercer puesto. Pero esta vez, un try en el descuento sólo sirvió para reducir la ventaja australiana.

El técnico de Nueva Zelanda, Graham Henry, repetirá la misma alineación que venció a Australia en semifinales para la final del domingo, esperando borrar el recuerdo de una derrota ante los franceses en cuartos de final hace cuatro años.

Todos los cálculos previos dan a Nueva Zelanda una ventaja considerable sobre Francia en la final.

Los All Blacks han sido el equipo más destacado del torneo, ya que ganaron sus partidos de la primera rueda por márgenes de 20 a 76 puntos, anotaron 240 puntos contra 49 en cuatro juegos, y después vencieron a Argentina y Australia en los encuentros eliminatorios sin mayores dificultades.

Por su parte Francia perdió dos veces en la primera rueda, ante Nueva Zelanda y de manera casi humillante frente a Tonga, y después agravó la situación con manifestaciones de disensiones internas. En cuartos de final venció de manera convincente a Inglaterra antes de superar a duras penas a Gales por 9-8 en semifinales.

"Francamente, no sabemos qué cara presentará este equipo francés", dijo el técnico neocelandés Henry. "Por eso tenemos que prepararnos como si fueran a ser los mejores del mundo. Tienen las individualidades como para hacerlo, pero hay que ver si rinden como equipo".