El gobierno deploró el viernes los excesos policiales ocurridos durante la represión de las protestas estudiantiles y aseguró que se investigarán.

"La posibilidad de algún u otro exceso en que pudiera haber incurrido la policía ... (tenemos los mecanismos) para poder individualizarlos, sancionarlos si corresponde, remediarlos y evitarlos", dijo el ministro secretario general de gobierno y portavoz oficial Andrés Chadwick en conversación con corresponsales extranjeros.

Destacó que desde el inicio de las protestas estudiantiles cinco meses atrás hubo 1.800 detenidos y que pese a la violencia de que han sido acusados muchos de ellos, sólo 12 han sido condenados porque tenían antecedentes anteriores. A su vez criticó a los jueces de garantía por liberar a los detenidos, algunos acusados de incendio de vehículos, saqueos, lanzamiento de bombas incendiarias y destrucción de bienes públicos.

La molestia oficial contra el poder judicial se tradujo también en una amenaza de vetar los ascensos de los jueces calificados en opinión de las autoridades de "garantistas".

"En materia de orden público el gobierno va a cumplir y a desarrollar su responsabilidad en términos de control" de los desmanes, dijo Chadwick.

Enfatizó que más notoria que los excesos policiales, que han tenido como objeto también a algunos periodistas, es la violencia desatada por grupos de encapuchados tras las masivas manifestaciones estudiantiles.

Manifestó que en cuanto a las agresiones a la prensa "condenamos ese tipo de actitudes absolutamente".

El vocero señaló que la posición del gobierno es que el conflicto estudiantil no es un tema de orden público y que el gobierno no se propone debilitar al movimiento, como sostienen los detractores.

Los estudiantes demandan profundas reformas como la gratuidad en la enseñanza superior y el fin del lucro en los establecimientos que reciben aportes estatales.

Chadwick señaló que no es cierto, como sostienen estudiantes y opositores, que el gobierno mantiene la misma propuesta de aumentos de becas y reducción de intereses a créditos estudiantiles que formuló en julio. Indicó que el gobierno se propone aumentar, aunque sin precisar el periodo, del 40% al 60% la gratuidad mediante becas a estudiantes más carenciados y la renegociación de sus deudas.

Pero elogió la rebelión estudiantil, señalando que sus demandas han sido un "aporte extraordinariamente valioso" y que el movimiento tiene planteamientos "muy sentidos por la mayoría del país".

El portavoz oficial manifestó su confianza en que en noviembre junto con el despacho de la ley de presupuesto en el Congreso se produzcan los avances demandados en el tema educacional, pero no consideró la posibilidad de aumentar los recursos propuestos ya contemplados para educación, que alcanzan unos 11.000 millones de dólares, un quinto del presupuesto total de la nación.

Dijo que esperan llegar a acuerdos con la oposición centroizquierdista, la que ha amenazado con rechazar el presupuesto en el Senado, donde tiene mayoría.

Junto con expresar su confianza en que el conflicto pudiera desarticularse por la vía legislativa, Chadwick aseveró que el gobierno está trabajando "sin ponernos nerviosos", pese a que desde hace cinco meses enfrenta las mayores manifestaciones desde el retorno a la democracia en 1990 y que la popularidad del presidente Sebastián Piñera ha caído a niveles también sin precedentes de entre 22% y 30%, según recientes encuestas.

El vocero oficial no descartó estudiar más adelante una reforma tributaria, como demandan estudiantes y opositores, así como una modificación en el polémico sistema electoral que fue instaurado en la constitución hecha aprobar en 1980 por el entonces dictador Augusto Pinochet.

Por otra parte, el presidente del Senado, Guido Girardi, instó el viernes al ministro de Educación, Felipe Bulnes, a resolver los problemas a través del diálogo.

"Estar a la altura significa resolver la situación de angustia que está viviendo la gran mayoría de los chilenos, lo único que ha pasado acá es la intransigencia", manifestó Girardi en un comunicado de prensa.

El comunicado fue una respuesta a las críticas de Bulnes, quien dijo que Girardi no estuvo a la altura de su cargo el jueves, cuando decenas de estudiantes ocuparon durante ocho horas la sede del Congreso.

Los estudiantes desalojaron voluntariamente el recinto tras obtener la promesa de parlamentarios de oposición de presentar un proyecto de ley para establecer un plebiscito vinculante.

"La autoridad no es la que se impone con la presión policial, lo que ha hecho este Presidente del Senado es tomar la decisión de ejercer la autoridad a través de un método democrático y no autoritario y lograr un desalojo pacífico, sin violencia, sin heridos", dijo Girardi.

"Lamento que tengamos un Ministro que crea que la autoridad se ejerce con la fuerza policial y no con el diálogo", agregó.

Las protestas contra el gobierno seguirán este domingo con una nueva marcha callejera por el centro capitalino, que aún no ha sido aprobada por las autoridades.