Un escultor hondureño ha apelado a la generosidad humana para culminar un monumento en bronce, de unos tres metros de altura, del beato Juan Pablo II, a quien quiere honrar por el legado que dejó al mundo durante su papado (1978-2005).

El artista hondureño Jesús Zelaya trabaja en la elaboración de la obra, aunque, confesó a Efe, a un paso más lento del deseado debido a que le hacen falta materiales, entre ellos casi 1.600 kilos de bronce, cera de abeja, yeso y brea.

"La iniciativa de un monumento al papa Juan Pablo II es mía, para dejar una huella de su visita a Honduras" en 1983, "aunque eso no es nada comparado con lo que él hizo por la humanidad", dijo Zelaya a Efe en su taller, ubicado en las afueras de Tegucigalpa.

La elaboración de la escultura del papa Wojtyla, que cuenta con el visto bueno del cardenal hondureño, Óscar Andrés Rodríguez, y del obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda, está avanzada en "un 40 por ciento", pero falta el proceso de fundición, el más importante, según explicó el artista.

Zelaya ha tocado las puertas de varias instituciones públicas y privadas a través de la Iglesia católica en busca de ayuda, y aunque no la ha recibido en cantidad suficiente, le ha sorprendido el gesto de algunos particulares, como el de "la dama italiana que se deshizo de los adornos de bronce que tenía en su casa para el monumento a Juan Pablo II".

El artista, que se define como católico, dice estar "optimista y satisfecho" con lo logrado hasta ahora y se muestra confiado en que, gradualmente, conseguirá todo lo que necesita para la escultura del "mensajero de la paz", que visitó por primera vez Centroamérica en 1983, cuando la región vivía una convulsión política marca por la "guerra fría".

El papa Wojtyla fue beatificado el pasado 1 de mayo por su sucesor, Benedicto XVI, y el sábado se celebrará por primera vez el día del beato Juan Pablo II.

La Iglesia católica de Honduras ha resuelto no celebrar actos en honor al día del beato Juan Pablo II por la emergencia que vive el país debido a las lluvias caídas en los últimos once días, que han dejado al menos 13 muertos, unos 60.000 afectados y cuantiosos daños materiales.

El artista hondureño ha sugerido dos sitios para, una vez concluida, exhibir la estatua de Juan Pablo II: el primero frente al santuario de la Virgen de Suyapa, en la aldea del mismo nombre, al este de Tegicigalpa, y en cuyo santuario el Papa ofreció una misa el 8 de marzo de 1983.

El otro lugar que Zelaya ha propuesto para mostrar la escultura de Juan Pablo II es frente a la catedral de la capital hondureña, aunque aclaró que prefiere "que mejor se le consulte al pueblo" sobre el asunto, "para no crear controversia".

Sobre el proceso de creación de la obra, Zelaya dijo que el primer paso del monumento que le está haciendo a Juan Pablo II, la matriz en arcilla, ya está aprobada por el obispo Pineda y el cardenal Rodríguez, y que ahora trabaja en los moldes externos, de los que le restan unos seis.

"Luego vendrá la fundición, que es donde se necesitará más el aporte económico, unos 600.000 lempiras por todo" (31.480 dólares), indicó el escultor, que estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Honduras y después se especializó en escultura en Costa Rica, El Salvador y Guatemala.

Zelaya, autor de varias obras en bronce que figuran en plazas públicas de ciudades de Honduras como San Pedro Sula, Puerto Cortés, El Progreso y Villanueva (norte), aclaró que no está cobrando nada por el monumento a Juan Pablo II, porque, insistió, se trata de una contribución suya a Tegucigalpa en homenaje a Karol Wojtyla.