La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó hoy con éxito los dos primeros satélites del sistema de navegación Galileo, que competirán con el GPS estadounidense a partir de 2014.

El lanzamiento, el primero de un cohete Soyuz desde la Guayana francesa, tuvo lugar a las 10.30 GMT y fue celebrado con una explosión de alegría colectiva por los ingenieros rusos y europeos en Kurú, después de que un fallo en la última fase del llenado de los tanques de combustible obligara a posponer el despegue la víspera.

Transcurridos 10,34 minutos desde el lanzamiento, el cohete entró en la fase de encendido de la cápsula Fregat, instante clave que los expertos vivieron con tensión en el centro de control en tierra.

La Fregat, con los dos satélites de 700 kilos cada uno a bordo, apagará sus motores minutos después y entrará en una fase balística de 3 horas y 20 minutos que servirá para llevar los satélites hasta la órbita adecuada, a 23.000 kilómetros de altitud sobre la Tierra.

Una vez en ese punto preciso, la Fregat volverá a encender sus motores hasta estabilizarse y colocará los satélites en el punto deseado, exactamente 3 horas, 49 minutos y 27 segundos después del lanzamiento.

Será entonces cuando los responsables de Arianespace, el consorcio espacial europeo encargado del lanzamiento, dé por completada la misión que alumbrará al sistema de navegación Galileo, uno de los proyectos más ambiciosos de la historia aeroespacial europea.

La Comisión Europea (CE) procederá entonces a la apertura de la licitación para la construcción de entre 6 y 8 satélites que seguirán nutriendo la constelación hasta que en 2020 haya 30 satélites en órbita y el proyecto se haya completado, explicó el vicepresidente de la CE, Antonio Tajani, desde Kurú.

Los socios europeos defienden las ventajas que aportará el Galileo no sólo en materia de gestión de transporte (aumento de la seguridad, agilización de las operaciones, reducción de la cogestión y el deterioro del medio ambiente, etc.), sino también en servicios para la agricultura, la pesca, la sanidad o la lucha contra la inmigración ilegal.

Además, Bruselas calcula que la iniciativa europea generará un retorno en la "economía real" de unos 90.000 millones de euros.

El lanzamiento del Soyuz, que tuvo que ser retrasado 24 horas por una anomalía en la última fase de llenado de los tanques con queroseno y oxígeno líquido y que los responsables europeos atribuyeron oficiosamente a la parte rusa, constituye también un momento histórico en la carrera aeroespacial europea.

Tras más de quince años de cooperación entre Bruselas y Moscú y 462 millones de euros invertidos por la Unión Europea (UE), la mítica nave rusa despegó por primera vez desde el Centro Espacial Europeo de Kurú.