Cuba convocó a varios empresarios estadounidenses para denunciar el viernes los perjuicios que las sanciones estadounidenses causan a la isla caribeña.

El evento fue organizado por el gobierno cubano antes de que la Asamblea General someta a votación la semana próxima una resolución que condena el embargo estadounidense, y contó con la participación de empresarios estadounidenses interesados en vender sus productos y servicios a la nación comunista.

Incluyó una teleconferencia simultánea con un panel de funcionarios cubanos desde La Habana, encabezado por la subdirectora para América del Norte de la cancillería, Johana Taboada.

Jorge Bolaños, el jefe de la oficina cubana de intereses, señaló que "no puedo predecir cuándo llegará a su fin esta política, pero les puedo asegurar que cada vez hay más estadounidenses en franco desacuerdo".

Estados Unidos impuso restricciones económicas y financieras de toda índole, que siguen vigentes, a las operaciones con la isla para presionar cambios en su sistema político.

La Habana alega que el embargo le ha representado desde 1962 hasta diciembre de 2010 un perjuicio económico de al menos 104.000 millones de dólares, y de al menos 975.000 millones de dólares si se toma en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado financiero internacional.

Una de las panelistas fue Lisa Simon, presidenta de una coalición de 700 operadores turísticos llamada National Tour Association, quien señaló que la eliminación parcial de las restricciones de cubano-estadounidenses para viajar a Cuba implementadas este año por el presidente Barack Obama permitirán casi 400.000 visitantes este año, además de otros 50.000 estadounidenses.

Pero Simon advirtió que muchas compañías han decidido no invertir todavía en Cuba como destino debido a la incertidumbre sobre la duración de las condiciones actuales.

"Si hay algún cambio en la Casa Blanca y en el Senado, es probable que la política de viaje a Cuba cambie también", dijo. "No hay garantía de que la oportunidad no desaparecerá en menos de 15 meses. El futuro de la iniciativa será determinado por muchos factores, pero principalmente por los resultados de las elecciones del 2012".

Miguel Figueras, del área de relaciones internacionales del Ministerio de Turismo dijo desde La Habana que antes del triunfo de la revolución el 90% de los viajes de americanos tenía como destino Cuba, un proceso que se cortó en la década de los 60.

En los 90 la isla volvió a abrir sus puertas al turismo y terminó incluso asociándose con inversores canadienses, españoles y británicos.

Según Figueras el año pasado llegaron 60.000 estadounidenses a la isla, cuya Oficina Nacional de Estadísticas indicó que el total de visitantes del mundo fue de 2,5 millones.

Otra de las panelistas fue la presidenta de la Alianza Texas-Cuba para el Comercio Cynthia Thomas, quien anunció que la Oficina para el Control de los Activos en el Extranjero (OFAC por sus siglas en inglés), adscrita al Departamento del Tesoro, autorizó recientemente el ingreso a territorio estadounidense de una vacuna fabricada en Cuba.

Thomas dijo que OFAC emitió la autorización para una vacuna "única", pero declinó especificar el nombre o la finalidad del medicamento.

"Es un paso pequeño pero positivo para comenzar una actividad comercial nueva. Es un paso emocionante, pero me preocupa sabotear el esfuerzo", respondió al explicar por qué prefería no aportar más detalles sobre el medicamento.

Thomas precisó que distribuidores mexicanos entregaron este año muestras de las vacunas a funcionarios del gobierno federal estadounidense, por lo que las autoridades sanitarias federales estadounidenses adelantan exámenes para verificar su calidad durante los próximos meses.

The Associated Press solicitó información sobre la vacuna a OFAC, sin recibir respuesta.

El departamento del Tesoro ya había aprobado la venta en Estados Unidos de CimaVax EGF, una sustancia terapéutica contra el cáncer de pulmón avanzado para alargar la vida de los pacientes.

La Alianza Texas-Cuba para el Comercio se identifica como una alianza estratégica de expertos que buscan permitir a los granjeros texanos exportar a Cuba bienes por 57 millones de dólares que puedan generar 1.500 empleos.

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La corresponsal Andrea Rodríguez colaboró con este despacho desde La Habana

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como @luisalonsolugo