El aeropuerto de Fráncfort inauguró el viernes su muy esperada cuarta pista, que forma parte de un proyecto de construcción por 760 millones de euros (1.050 millones de dólares).

El proyecto incluye pistas de rodaje por encima de una carretera muy transitada, la reforestación de cientos de hectáreas y la reubicación de fauna silvestre como ranas y salamandras.

El aeropuerto afirma que la nueva pista, paralela a las dos actuales pero a 1,5 kilómetros (una milla) de distancia, le aumentará 50% la capacidad, de 83 despegues y aterrizajes por hora a posiblemente 126, y de los actuales 53 millones de pasajeros al año a 88,6 millones para 2020.

El aeropuerto afirma que ahora tiene una demanda pico que no puede satisfacer de 100 despegues y aterrizajes por hora.

Según el aeropuerto, el aumento de la capacidad redituará un mejor servicio y menos demoras de vuelos para los pasajeros.

También ayudará al aeropuerto a mejorar su potencial de crecimiento ante la competencia internacional. El aeropuerto ha pasado de ser el mayor de Europa continental al segundo después del Charles de Gaulle en París.

La primera en utilizar la pista fue la canciller Angela Merkel, cuyo avión gubernamental llegó para la ceremonia.