Alemania redujo drásticamente el jueves su perspectiva de crecimiento para el siguiente año a 1% desde 1,8% proyectado previamente, debido al impacto de la incertidumbre en los mercados financieros.

El ministro de Finanzas Philipp Roesler dijo que a pesar de la desaceleración el país no se dirige hacia una recesión.

El funcionario agregó que el Producto Interno Bruto alemán para este año podría llegar a 2,9%, por encima del 2,6% proyectado en abril.