El presidente del Banco Central, José de Gregorio, advirtió sobre las consecuencias que podría tener para la economía chilena el clima de tensión social que se vive en el país.

"El clima de turbulencias político-sociales no es el más adecuado para enfrentar un deterioro mayor en el mundo", señaló el miércoles durante un seminario económico.

De Gregorio aludió así a las constantes protestas que enfrenta el gobierno del presidente Sebastián Piñera desde hace casi cinco meses debido a la rebelión de los estudiantes secundarios y universitarios contra el actual sistema educacional. Piñera ha tenido que enfrentar además de una fuerte caída en su popularidad, que fluctúa entre 22% y 30%, las mayores protestas desde que retornó la democracia a Chile en 1990.

De Gregorio propició "construir una solución de los problemas específicos de manera efectiva, pero siempre preservando la estabilidad macroeconómica y fortaleciendo nuestra capacidad de crecimiento".

El presidente del Banco Central, quien el mes entrante concluye su periodo de diez años como titular del banco emisor, destacó la fortaleza de la economía chilena, con una inflación en torno del 3%.

Si bien admitió preocupación por la situación internacional y las repercusiones, De Gregorio manifestó que "sabemos cómo enfrentar turbulencias financieras y recesiones internacionales".

Apuntó que en crisis internacionales anteriores "diseñamos instrumentos que aseguran el adecuado funcionamiento del sistema financiero".

La economía chilena debería crecer este año en torno del 6%, pero el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, admitió que el crecimiento de 5,2% previsto para el próximo año se dificultaría de acentuarse la crisis internacional.