El lanzamiento de los dos primeros satélites de sistema de navegación Galileo de la Unión Europea fue postergado hasta el viernes, un programa que intenta medirse con su principal rival, el GPS.

El sistema Galileo seguramente abriría la competencia transatlántica con el GPS estadounidense.

La UE habría preparado para el jueves los discursos del lanzamiento, pero se vio obligada a postergarlo al menos por 24 horas debido a la fuga de una válvula que mantuvo en tierra el cohete ruso Soyuz en su rampa de lanzamiento de la Guyana Francesa.

GPS es la norma global de consumo en la navegación vía satélite desde hace una década, reduciendo la necesidad de usar mapas impresos.

Ahora, la UE quiere que Galileo domine el futuro con un sistema más preciso, más fiable que el GPS, y que es controlado por las autoridades civiles. Prevé usos que oscilan entre la siembras precisas en los campos de cultivo a la localización de víctimas en operaciones de busca y rescate. Además, la Ue espera obtener copiosos beneficios.

"Si Europa quiere ser competitiva e independiente en el futuro, la UE debe contar con un sistema propio de navegación por satélite", dijo Herbert Reul, presidente de la comisión de industria, investigación y energía del parlamento europeo.

Empero, aún quedan varios años de espera, aunque este lanzamiento es un gran paso para emplazar el sistema Galileo. Comenzará a funcionar en el 2014 como un sistema de navegación de consumo libre, a los que seguirán más servicios especializados hasta el 2020, cuando debería quedar completamente emplazado. Tras el lanzamiento inicial, serán puestos en órbita dos satélites cada trimestre hasta fines del 2012 hasta que queden en circulación los 30 satélites.

La UE espera que su impacto económico será de unos 90.000 millones de euros (125.000 millones de dólares) en ingresos industriales y beneficios públicos en las próximas dos décadas.