El comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier, propondrá hoy por primera vez la posibilidad de que los delitos más graves por abusos en los mercados sean castigados con penas de cárcel.

Este planteamiento figurará en la llamada Directiva sobre Abusos en los Mercados (MAD, en sus siglas en inglés).

Dicha Directiva ha sido revisada y será presentada junto con la reformada Directiva sobre Instrumentos Financieros en los Mercados (MiFID, en inglés), que es una de las piezas legislativas claves de la Unión Europea para la integración de los mercados financieros y la regulación de los servicios e instrumentos financieros y su supervisión.

El lunes, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, afirmó que el sector financiero "también tiene responsabilidades, incluyendo penales".

La Comisión propondrá por primera vez establecer la obligación para los Estados miembros de prever sanciones de carácter penal para las infracciones más serias. El Tratado de Lisboa permite la imposición de sanciones penales, según fuentes comunitarias.

Las sanciones penales formarán parte de la nueva MAD, que en 2003 introdujo una marco integral para poner coto a las negociaciones con información privilegiada y prácticas de manipulación de los mercados.

Las sanciones impuestas por los Estados miembros divergen en aspectos esenciales como los tipos de sanciones posibles, el ámbito de aplicación por sectores -bancario, asegurador y de valores- y la cuantía de las multas.

Según la Comisión Europea, solo 13 Estados miembros cuentan con penas de cárcel para delitos financieros, entre ellos España.

La MAD también extenderá su alcance a "todos los activos y todas las plataformas", porque hasta ahora se ha diferenciado entre valores y otro tipo de activos y entre los mercados regulados y el resto de instrumentos de negociación.

Por su parte, la MiFID, en vigor desde 2007, reconocerá en su reforma que los mercados han cambiado en los últimos años y que han surgido nuevas plataformas y maneras de negociar (como los operadores de alta frecuencia).

Las reglas de transparencia de la MiFID cubren actualmente solo los valores, pero la Comisión quiere ampliar su alcance a los mercados de derivados de las materias primas y a los bonos, y facilitar la competencia entre las cámaras de contrapartida central.