Los aeropuertos internacionales de Sao Paulo y Brasilia operan hoy con normalidad en la primera jornada de una huelga contra el modelo de privatizaciones del Gobierno, mientras que el de Campinas, que también se adhirió a la protesta, restringió el servicio de carga, según fuentes oficiales.

Las operaciones de vuelo en los aeropuertos que se sumaron a la movilización se efectúan sin incidentes destacables, informaron a Efe varias fuentes de la estatal Empresa de Infraestructura Aeroportuaria (Infraero).

En el aeropuerto internacional de Sao Paulo, ubicado en el vecino municipio de Guarulhos, el de mayor tráfico aéreo del país, se puso en funcionamiento un plan de contingencia con el personal que no se adhirió a la huelga para minimizar el impacto de la protesta, que arrancó en la medianoche de hoy y continuará hasta mañana.

Mientras, en el aeródromo de Viracopos, en Campinas, a unos 100 kilómetros de Sao Paulo, la huelga afectó de forma intensa el servicio de carga, el principal del país, con un volumen diario de 800 toneladas de mercancía.

Según el Sindicato Nacional de Aeroportuarios, convocante de la protesta, 23 aeronaves de carga estaban paradas en el aeródromo, donde esta mañana solo siete de los 85 empleados del servicio habían acudido a su puesto.

Fuentes sindicales calculan en unas 690 toneladas la carga acumulada al término de la jornada en Campinas.

Las autoridades se vieron forzadas a restringir los servicios al transporte de animales vivos y productos perecederos y prioritarios, precisó a Efe un portavoz de Infraero.

Mientras, en el aeropuerto de Brasilia, que entre enero y agosto recibió 10,3 millones de pasajeros, las operaciones también funcionaban con regularidad.

La compañía estatal de gestión de los aeropuertos no ofreció una cifra del número de empleados que se sumaron a la iniciativa, convocada para protestar ante el modelo de concesiones en esos tres aeropuertos, que prevé la transferencia a empresas privadas de las tareas de operación, carga, navegación aérea, control de tarifas, mantenimiento e ingeniería especializada.

El Ejecutivo brasileño tiene el objetivo de modernizar y ampliar los aeródromos para atender el aumento de pasajeros que se prevé por el Mundial de fútbol de 2014 y este mismo mes anunció el precio de salida en la licitación.

El Gobierno prevé concluir las audiencias públicas a finales de octubre como paso previo a la celebración de las subastas para el comienzo inmediato de las obras.