Un automóvil estalló el jueves en la ciudad norteña de Monterrey mientras pasaba por el lugar un convoy militar que perseguía a presuntos delincuentes, aunque no hubo ninguna víctima, informaron autoridades.

Un funcionario militar, no autorizado a ser identificado porque la investigación está en curso, dijo a The Associated Press que la explosión ocurrió la mañana del jueves y que aún está por determinarse si el vehículo estaba cargado con explosivos que fueron detonados al paso de los soldados o si presuntos delincuentes arrojaron alguna granada que lo hizo estallar.

Imágenes del lugar muestran a un vehículo compacto completamente destruido y la puerta metálica de un taller mecánico dañada por la explosión, aunque el estallido no dejó ninguna víctima.

Monterrey, capital del estado norteño de Nuevo León, se ha visto afectada en los últimos meses por la violencia del narcotráfico y que las autoridades atribuyen a una disputa entre los carteles rivales del Golfo y Los Zetas.

En julio de 2010, en la localidad fronteriza de Ciudad Juárez, presuntos narcotraficantes atacaron a la policía federal con un coche bomba, el primer atentado con un artefacto de ese tipo.

En los meses siguientes se registró el estallido de otros coches bomba en el estado norteño de Tamaulipas.

Hasta ahora no se ha registrado ningún ataque de ese tipo en Monterrey, a casi 900 kilómetros al norte de la ciudad de México.

El funcionario militar dijo a la AP que soldados perseguían a presuntos delincuentes de Monterrey cuando al pasar por una calle estalló un automóvil estacionado.

Señaló que aún no se podía determinar si se trató de un ataque directo contra el ejército. Dijo no tener detalles sobre si la explosión ocurrió antes o después de haber pasado por el vehículo.

En el ataque con coche bomba en julio de 2010 en Ciudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, murieron tres personas y nueve más resultaron lesionadas.

Varios presuntos miembros del brazo armado del cartel de Juárez han sido señalados como supuestos responsables del atentado.

La Policía Federal ha señalado que los presuntos narcotraficantes robaron material explosivo utilizado en la minería para armar el coche bomba, que fue activado a través de un teléfono celular.

Dos meses después del atentado, la policía desactivó un segundo coche bomba en Ciudad Juárez, que se cree sería utilizado para atentar nuevamente contra sus agentes.