El Valencia, tras perder en Leverkusen por 2-1 y no conocer todavía la victoria en la fase de grupos de la actual edición de la Liga de Campeones, ya ha empezado a echar en falta los dos puntos que se dejó en la primera jornada en Genk, el rival más accesible del grupo, con el que empató sin goles.

El equipo belga cierra el grupo con un punto, cero goles a favor y siete en contra, ya que además de empatar con el Valencia, ha perdido ante el Bayer Leverkusen (2-0) y el Chelsea (5-0).

Con dos puntos en tres partidos, el Valencia, que tiene otros tres encuentros por delante, ya está inmerso en la tesitura de "ganar o ganar" para conseguir la clasificación para la siguiente fase del torneo.

Ahora, el equipo va a recibir de forma consecutiva en su estadio al Bayer Leverkusen y al Genk. En el hipotético caso de ganar los dos encuentros, la clasificación estará más cerca, pero no garantizada. De perder en Mestalla con los alemanes, el objetivo será prácticamente imposible.

En cambio, una victoria ante el Genk en la primera jornada habría permitido al equipo valenciano depender en mayor medida de sus posibilidades puesto que ahora la ausencia de esos dos puntos puede convertirse en un lastre para la clasificación, ya que el Valencia no ha ganado al equipo al que sí que han derrotado los demás.

Todos los análisis de las posibilidades del Valencia realizados antes de la visita a Alemania establecían la necesidad de lograr un empate y una victoria ante el Bayer para que el equipo dependiera de sí mismo, algo que no se va a producir tras la derrota del miércoles.

Tras los dos partidos en casa, el Valencia cerrará la fase de grupos en el estadio de Stanford Bridge de Londres ante el Chelsea, equipo favorito a estas alturas del torneo para liderar el grupo. EFE