El teatro del absurdo y la denuncia de la crisis internacional llegaron hoy a Montevideo con "Metro cúbico", una obra del español Fernando Sánchez-Cabezudo que narra en clave de humor las "heroicidades" que vive un hombre que asume la circunstancia de tener que vivir en un espacio tan reducido.

Según explicó a Efe el autor, director e intérprete de la pieza, que se exhibirá en el Centro Cultural de España de la capital uruguaya como parte de una gira que también le llevará por Buenos Aires, Santiago de Chile, Iquique (Chile) y la República Dominicana, "Metro cúbico" es una "denuncia muy naif, sutil y visual, pero al mismo tiempo muy potente" del problema "universal" de la infravivienda, que está en el germen de la actual crisis económica.

La obra gira en torno a un hombre que recibe la llave de su nuevo apartamento, un espacio de poco más de metro cúbico en el que tratará de desarrollar su vida normal como si no fuera nada extraño.

"Pero claro, las situaciones cotidianas como tender la ropa, dormir, hacer una fiesta o limpiar son heroicidades dentro de ese cubo", indicó Sánchez-Cabezudo, que reconoció que la idea original surgió hace unos años cuando se encontraba buscando un apartamento en Madrid y tras ver muchos se encontró con uno en el que literalmente se chocaba con el techo de la vivienda.

La pieza, muda y en la que están muy presentes la música y los audiovisuales que se proyectan en el interior del minúsculo apartamento, sirve como denuncia de la crisis que se vive en España y en el mundo, "una avalancha" derivada de la "venta descontrolada de pisos" de "pésima calidad" y con precios "fuera de cualquier medida", siempre bajo el prisma del humor.

"Entendemos que a través del humor es más fácil llegar a la gente y explicar ciertas cosas, y además el humor matiza mucho más que la denuncia a secas. La gente se siente reconocida y entra de lleno en el espectáculo", indicó Sánchez-Cabezudo, director y único protagonista de la obra.

Así, si bien "Metro cúbico" no deja de ser una denuncia, es "una denuncia con ironía. No es panfletaria, sino que intenta que la gente se ría de sus propias desgracias. Son cosas llevadas al extremo del absurdo, pero parten de una realidad y de hechos concretos", razonó su creador.

En este sentido, Sánchez-Cabezudo consideró que el "teatro del absurdo", con sus raíces en la inmediata posguerra, es un "género que abre unas ventanas muy grandes y muchas posibilidades" para hacer las cosas en el teatro de hoy día.

"Para empezar, está el mundo de lo onírico, de lo visual. Eso es una herramienta fundamental en los espectáculos", indicó el director.

La idea final de "Metro cúbico" es "retratar la deshumanización del hombre moderno, pero con cierta ironía", para que "la gente se relaje y se pueda ver a sí misma, porque con el humor y la broma, la gente se mira mejor", acotó el artista.