Los líderes europeos encaran enormes expectativas de que producirán un gran plan a fin de salvar el euro — y proteger la economía global de otra posible recesión — cuando se reúnan durante tres días este fin de semana en Bruselas.

Un nuevo plan probablemente cubrirá tres puntos importantes — la reducción de la deuda soberana de Grecia, la recapitalización de los bancos que quizá tengan que aceptar grandes pérdidas en sus portafolios de bonos soberanos griegos, y mayores poderes para el fondo de rescate que le permitan estabilizar los mercados.

El encuentro comenzará el viernes, cuando los ministros de Hacienda de la eurozona se reúnan, con sus colegas del resto de la Unión Europea para dialogar el sábado y los jefes de estado y gobierno lo harán el domingo.

El fondo de rescate, la Entidad Europea de Estabilidad Financiera, necesita mayor capacidad de préstamo para apuntalar a países como Italia y España.

El fondo había sido ampliado a 440.000 millones de euros (608.000 millones de dólares) pero con 287.000 millones de euros dispensados ya a Grecia, Irlanda y Portugal, el fondo es considerado insuficiente y según los economistas quizá necesite hasta 2 billones de dólares.

El ministro de Hacienda alemán Wolfgang Schaeuble dijo el jueves que el "borrador" de cómo reforzar el fondo de rescate fue acordado con Francia, pero sin llegar a un amplio acuerdo sobre la crisis que habían esperado los mercados.

"Estamos cautelosos, pero creo que podremos llegar a un acuerdo", dijo en una conferencia de prensa efectuada en Berlín. "Alemania y Francia están en completo acuerdo en este tema, aunque sabemos que no es lo mismo que una solución europea".

Tras una reunión convocada apresuradamente la noche del jueves en Francfort, la canciller Angela Merkel, el presidente francés Nicolas Sarkozy, Schaeuble y los directores del Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo se fueron sin emitir declaración alguna.

El jueves, Merkel intentó calmar a los mercados al asegurar que será logrado algo, pero sin excederse en su promesa.

Agregó que la reunión cimera del domingo "no será el punto final para recuperar la confianza. Será el punto en el que actuemos, aunque seguirán muchos más".

El director saliente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, fue mucho más contundente. Europa necesita "actuar inmediatamente", insistió.

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Melissa Eddy contribuyó en Berlín a este artículo.