El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cambia esta semana a varios de sus integrantes rotativos.

El proceso anual del viernes será uno de los más disputados en años para elegir a los cinco nuevos integrantes no permanentes del Consejo de Seguridad que tendrán durante dos años un lugar en la instancia más poderosa de las Naciones Unidas.

Países de importancia regional como Brasil y Nigeria serán reemplazados por estados más pequeños, lo cual aumenta la posibilidad de que el nuevo grupo sea menos inclinado a apoyar la demanda palestina de ingresar en la ONU.

El único resultado cierto es el ingreso de Guatemala, que reemplazará a Brasil y es el único candidato por el lugar correspondiente a América Latina.

Togo, Mauritania y Marruecos compiten por los dos lugares de Africa que dejarán vacantes Nigeria y Gabón.

Eslovenia, Azerbaiyán o Hungría reemplazarán a Bosnia y Herzegovina por el lugar de Europa oriental. Pakistán y Kirguistán van por la banca de Asia que dejará Líbano. La región del Medio Oriente queda entre los países de Africa o Asia.

Diversas naciones candidatas intensificaron sus campañas de último momento. Marruecos y Mauritania efectuaron esta semana recepciones para embajadores de la ONU.

El Frente Polisario, el ex grupo rebelde que apoya la independencia para el Sahara Occidental, región que controla Marruecos, cortejaba a los embajadores para que no voten por ese país.

Las elecciones del año pasado en el Consejo de Seguridad resultaron en una combinación de potencias globales y países emergentes. Varias naciones emergentes han impulsado su ingreso permanente y la adición de más miembros.

Países importantes como India, Sudáfrica y Alemania ingresaron en la instancia y su periodo de dos años concluye al término de 2012, igual que el de Colombia y Portugal.

Analistas consideran que no habrá mayor problema si Pakistán es elegido al Consejo de Seguridad a pesar de su rivalidad regional con India.