Decenas de manifestantes quemaron el jueves frente al congreso las fotografías de los legisladores que con su voto aprobaron el presupuesto público del 2012 sin escuchar los reclamos populares que pedían incrementar las partidas a educación.

"Es la quema del traidor", explicó Mario Bergés, coordinador del centro de estudios Juan XXIII, que forma parte de las más de 200 organizaciones que realizaron durante todo el año una campaña para exigir que el gobierno destinara al menos 4% del PIB a la educación, como lo establece la ley.

En medio de las protestas registradas en las calles aledañas al Legislativo, la policía informó en un comunicado que cuatro uniformados resultaron heridos a pedradas por encapuchados que los atacaron, algunos de los cuales realizaban disparos. Ninguno de los agentes estaba grave.

Estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (AUSD), la única universidad pública, se enfrentaban en la entrada del campus a pedradas con agentes de la policía, que respondían con bombas lacrimógenas. Para evitar otros enfrentamientos, el rector Mateo Aquino suspendió la docencia durante la tarde del jueve y viernes.

Los reclamos por mayor presupuesto para la educación básica se convirtieron en la campaña popular más importante de los últimos años y logró que miles de personas marcharan por las calles en todo el país o usaran ropa e insignias amarillas como símbolo de protesta.

Las organizaciones civiles agrupadas en la Coalición por una Educación Digna insisten que el estado sólo invierte 606 dólares al año por cada estudiante de educación básica, una cifra muy por debajo de la media latinoamericana de 1.177 dólares.

Bergés consideró como una "vergüenza" que los diputados aprobaran el jueves en segunda y última lectura el presupuesto en una sesión relámpago de menos de cinco minutos, sin someterlo a debate.

"Los diputados tuvieron un poco más de tiempo (que los senadores) y quizás pudieron leer un par de hojas (de la pieza legislativa), pero tampoco leyeron nada", consideró el activista.

Al comienzo de la sesión, el presidente de la cámara de diputados, Abel Martínez, pidió que la pieza fuera votada sin pasar por debates u otros procedimientos, ya que había sido revisada durante la última semana por una comisión que no presentó ninguna propuesta de cambio.

El diputado Lupe Núñez, quien presidió la comisión, explicó el martes que su recomendación había sido que "el presupuesto complementario (que eventualmente será conocido en el 2012) se contemple de maneara prioritaria a la función educación".

La mayoría del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en la cámara de diputados, de la que forman parte Martínez y Núñez, ratificó el presupuesto que otorga sólo el equivalente al 2,45% del PIB a la educación básica y secundaria, tal como lo remitió el poder Ejecutivo y como lo aprobó sin debate el Senado el 5 de octubre.

Los manifestantes, algunos de los cuales pernoctaron afuera del Congreso, quemaron una por una las fotografías de Martínez y del presidente del Senado, Reinaldo Pared, y de otros diputados.

Orlando Jorge Mera, secretario general del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD), indicó que antes de la sesión se reunió con los diputados de su colectivo para reiterarles su llamado de votar en contra del presupuesto.

Al término de la sesión de la cámara baja, los manifestantes se abalanzaban con pancartas amarillas contra los vehículos de los legisladores para mostrarles su inconformidad.

A la manifestación afuera del Congreso se unieron estudiantes, empleados y profesores de la UASD, que reclamaban un incremento a las partidas para esa institución, que con 185.000 alumnos es la más grande del país.