El presidente Felipe Calderón afirmó el jueves que Estados Unidos deja a criminales libres en la frontera con México porque le resulta más barato que procesarlos, lo cual a su juicio alimenta la violencia en territorio mexicano.

"La violencia que se vive en algunas ciudades fronterizas de México es por muchos factores, pero uno de ellos, también, es porque a las autoridades americanas (estadounidenses) simplemente les da por deportar cada año en ciudades como Ciudad Juárez o Tijuana 60, 70.000 migrantes", dijo el mandatario en un foro internacional sobre migración en la capital mexicana.

Calderón señaló que el problema es que "muchos" de esos migrantes deportados son "criminales que han cometido algún delito y que simplemente les sale más barato dejarlos del lado mexicano que iniciar un proceso legal".

Las declaraciones del presidente se dan en la misma semana que autoridades estadounidenses informaron sobre un número histórico de deportaciones en el año fiscal 2011 y que la cifra de deportados con sentencias criminales casi se duplicaron desde 2008.

El director de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), John Morton, informó el martes que casi 400.000 personas fueron deportadas durante el año fiscal que finalizó en septiembre.

Refirió que un 55% de los deportados tenían condenas por delitos o infracciones, lo que representó un aumento del 89% respecto al 2008.

La mayoría de los inmigrantes en Estados Unidos, y los deportados, son mexicanos.

En los últimos meses atrajo la atención en México, el caso de un deportado con antecedentes criminales en Estados Unidos que es acusado de convertirse en el líder de una célula del cartel de las drogas de Los Zetas en el estado norteño fronterizo de Tamaulipas.

Martín Estrada Luna, con antecedentes penales en el estado de Washington, fue detenido en México 18 meses después de haber sido deportado y es acusado de estar detrás de la muerte de más de 250 personas, incluido la masacre de 72 migrantes en agosto de 2010 en Tamaulipas.

Calderón también criticó algunas leyes migratorias en Estados Unidos, que consideró intenta poner "frenos absurdos" a la migración y se traducen en una persecución "irracional", en una aparente referencia a normas como una implementada en Alabama.

Aunque una corte bloqueó algunos aspectos de la ley en Alabama, jueces dejaron vigentes otros como el permitir a la policía a detener personas si sospechan que carecen de autorización para estar en el país.

Calderón advirtió también que las redes del crimen organizado han logrado apoderarse una parte del negocio del tráfico de migrantes.

"Si hay una renta y, particularmente, una renta ilícita, proveniente del tráfico de personas, el crimen organizado ha buscado apoderarse de esa renta ilícita. Y lo ha logrado en buena manera", dijo.

El mandatario dijo que la migración no debe verse como una amenaza o invasión.

Refirió que la migración neta de mexicanos a Estados Unidos se aproxima a cero, debido a que menos personas dejan el país y más regresan a México.

Rafael Fernández de Castro, jefe del Departamento de Estudios Internacionales del Instituto Tecnológico Autónomo de México, dijo en el encuentro que hasta unos 200.000 mexicanos regresan al país cada año y que ahora las escuelas en el país enfrentan un nuevo fenómeno: miles de niños que regresan sin hablar español.

"En los últimos dos ciclos escolares mexicanos, han aparecido, literalmente, decenas de miles de niños que se apellidan Sánchez, se apellidan Fernández, se apellidan Hinojosa, desde luego, y, habría que decirlo, no hablan español; hablan inglés", dijo.

"Tenemos que preguntarle a California, a Texas, cómo le hizo para integrar a estos niños mexicanos que llegaron a Estados Unidos y no hablaban inglés", añadió.