Fuerzas de infantería turca, aviones y helicópteros artillados lanzaron el miércoles una incursión contra el norte de Irak, horas después que los rebeldes curdos mataran a 24 soldados e hirieran a 18 en múltiples ataques en la frontera.

El primer ministro Recep Tayyip Erdogan canceló una visita a Kazakjistán y dio una conferencia de prensa televisada en directo a todo el país para anunciar que Turquía lanzó una operación "de persecución en caliente", palabras que las autoridades usan con frecuencia para describir las ofensivas transfronterizas en el norte de Irak.

"Nunca cederemos a ningún ataque desde el interior o el exterior de Turquía", agrego el primer ministro.

El jefe del estado mayor conjunto turco y los ministros del Interior y Defensa acudieron a la zona fronteriza para supervisar las operaciones de combate, y Estados Unidos y la OTAN emitieron declaraciones en respaldo de la ofensiva, la mayor en más de tres años.

La estación de televisión NTV informó que las tropas turcas se adentraron unos cuatro kilómetros (2,5 millas) en Irak y la artillería cañoneó las bases rebeldes curdas situadas al otro lado de la frontera. La última vez que Turquía realizó una gran ofensiva en territorio iraquí fue a principios del 2008.

La agencia noticiosa Dogan dijo que más de 20 insurgentes curdos murieron en combate, pero sin dar más detalles. Previamente se informó que los curdos atacaron a la policía e instalaciones militares en el sureste de Turquía, matando a varios soldados.

El gobernador Muammer Turker confirmó los ataques en la provincia Hakkari de mayoría curda, pero no dio información sobre las muertes.

"Nadie debe olvidar que aquellos que nos hacen sufrir padecerán aún más", destacó el presidente turco Abdalá Gul en declaraciones a los periodistas. "Verán que la venganza por estos ataques será inmensa".

Los rebeldes han intensificado sus ataques últimamente en una guerra por la autonomía del sureste del país, región dominada por los curdos, matando a decenas de integrantes de las fuerzas de seguridad y a por lo menos 17 civiles desde mediados de julio.