La balanza por cuenta corriente de la Unión Europea (UE) registró un déficit de 35.200 millones de euros en el segundo trimestre de este año, superior a los 32.300 millones del mismo periodo de 2010, según datos publicados hoy por la agencia comunitaria de estadística, Eurostat.

El aumento se debe, sobre todo, al mayor déficit en el apartado de comercio de bienes, que pasó de 30.900 millones en el segundo cuarto del año pasado a 40.300 millones, así como en el apartado de rentas, con un balance negativo de 11.100 millones de euros, 600 millones más que en el segundo trimestre de 2010.

En lo que se refiere a las transferencias con terceros países, los Veintisiete cerraron el segundo trimestre con un déficit de 12.700 millones, algo inferior a los 13.400 millones del mismo trimestre de 2010.

No obstante, los intercambios de servicios de la UE con el exterior se saldaron positivamente, con un superávit de 28.900 millones de euros entre abril y junio de 2011, superior a los 21.500 millones del mismo periodo del año anterior.

Este incremento se explica por los balances positivos en varios tipos de servicios.

De este modo, los intercambios de servicios técnicos y profesionales se cerraron con un superávit de 9.400 millones de euros; los servicios informáticos, con 6.400 millones, y los financieros, con 6.300 millones.

El transporte, con 5.600 millones; la construcción, con 2.300 millones; los seguros, con 1.800 millones, y los viajes y el turismo, con 700 millones de euros, también cerraron en positivo las cuentas con el exterior del segundo trimestre.

Por países, la UE mantuvo un superávit con Suiza (16.300 millones de euros), Estados Unidos (13.000 millones), Hong Kong (6.200 millones), Brasil (5.600 millones), Canadá (3.800 millones) e India (2.000 millones).

En cambio, en el segundo cuarto de este año la Unión registró un déficit de 30.200 millones de euros con China.

Además, también tuvo un saldo comercial negativo con Rusia y Japón, de 17.900 millones y 6.700 millones, respectivamente.

La UE invirtió 103.000 millones de euros en terceros países, por encima de los 85.500 millones del segundo trimestre del año pasado, mientras que los inversores extranjeros enviaron 62.000 millones a los Veintisiete, una cifra también muy superior a los 19.200 millones del mismo periodo de 2010.

Dentro de la UE, Alemania, Holanda y Suecia fueron los dos Estados miembros con mayores superávits, de 27.200 millones de euros y 13.200 millones, respectivamente.

En el otro extremo, España, con 9.900 millones; Italia, con 13.800 millones, y Francia, con 14.300 millones, fueron los países con más déficit.