El baloncestista estadounidense Kobe Bryant no jugará con el Virtus Bolonia en las fechas propuestas para los próximos días por el club italiano, debido a "compromisos imprevistos".

Según informa en un comunicado el club boloñés, el representante de la estrella de Los Ángeles Lakers, Rob Pelinka, ha informado a los directivos del Virtus Bolonia de la "imposibilidad" del baloncestista de aceptar sus propuestas de jugar en el equipo italiano del 27 de octubre al 1 de noviembre.

"El club, agradeciendo a Rob Pelinka la disposición y profesionalidad acordada, precisa que las partes seguirán trabajando para definir la llegada de Kobe Bryant a Italia para mediados de noviembre", concluye el comunicado.

El Virtus Bolonia da muestras así de seguir interesado en aprovechar el cierre patronal que paraliza la NBA, el campeonato estadounidense, para ver jugar en su equipo a Bryant, a pesar de las muchas dificultades que ha tenido hasta el momento.

Entre ellas, la negativa de algunos clubes italianos al fichaje temporal del estadounidense por las variaciones en el calendario de la Liga de Italia que proponía el Virtus Bolonia para amortizar la llegada de Bryant.

La primera propuesta que la directiva del Virtus Bolonia había hecho a Bryant, modificada posteriormente, era la de jugar diez partidos en unos 40 días, entre el 9 de octubre y el 16 de noviembre, por entre 2,5 y 3 millones de euros en total.

El club italiano pretendía rentabilizar la presencia temporal de la estrella de Los Ángeles Lakers en su plantilla haciendo el máximo de caja posible con, entre otras cosas, la venta de entradas, moviendo, por ejemplo, el partido del 27 de diciembre contra el Benetton al 13 de octubre, un plan que no ha sido bien acogido por todos.

La directiva del Virtus Bolonia había propuesto posteriormente que la estrella de Los Ángeles Lakers, compañero del español Pau Gasol en el equipo estadounidense, participara en tres exhibiciones amistosas en los próximos días.

Bryant ha definido como "un sueño" el hecho de poder llegar a jugar en el Virtus Bolonia, en un campeonato que conoce muy bien su padre, pues jugó en él tras dejar los Houston Rockets.