La nueva primera ministra de Tailandia admitió el miércoles que la crisis del país por las inundaciones ha abrumado a su gobierno y solicitó comprensión por parte de los medios de comunicación y solidaridad de otros países en la lucha contra las implacables crecidas.

En declaraciones a periodistas, Yingluck Shinawatra dijo que su gobierno está haciendo todo lo posible y tratando de ser lo más claro acerca de dónde podrían ocurrir las próximas inundaciones.

Sin embargo, los mensajes contradictorios de los funcionarios en los últimos días acerca de si las inundaciones afectarán a Bangkok tienen confundida a la gente. Una encuesta difundida el martes por la firma ABAC, en asociación con un colegio de Bangkok, halló que el 87% de las 415 personas encuestadas no confían en la información del gobierno.

"Hemos estado haciendo todo lo posible, pero tenemos una crisis nacional importante", dijo Yingluck. "Le pido aquí clemencia a los medios".

El gobierno de la ciudad de Bangkok, dirigido por la oposición, instó el miércoles a los residentes en siete distritos del norte que muden sus pertenencias a lugares seguros debido a probables inundaciones. La advertencia se produjo días después de que algunos funcionarios habían indicado que la peor amenaza ya había pasado.

Mientras tanto, empeoraron las inundaciones en áreas al norte de la ciudad, a pesar de los esfuerzos frenéticos del gobierno para frenar el avance del agua.

En otras partes del país, la zona industrial más antigua de Tailandia se anegó por completo y otra cercana enfrenta una inminente amenaza.

Cientos de soldados y voluntarios participan en el esfuerzo por salvar al estado industrial de Nava Nakorn después de que sus defensas se quebraron el fin de semana, pero la rendición llegó el martes con el desalojo de todos los trabajadores.

Cuando se hizo de noche, toda la propiedad — que alberga a cientos de fábricas y a decenas de miles de trabajadores — fue cubierta por agua por más de un metro (una yarda) de altura en algunos lugares.

Fue el quinto estado industrial importante en ser devastado, además de que dejó hasta a 200.000 trabajadores sin empleo, al menos temporalmente. Muchas de las fábricas son productoras de piezas especializadas, como partes para automóviles y discos duros de computadoras, provocando un efecto en cadena para las fábricas de otras áreas que no se han visto afectadas directamente por las inundaciones y que ahora no pueden obtener las partes necesitadas.