Fiat y Chrysler están concentrándose en sus negocios en Brasil y Estados Unidos para capear la creciente incertidumbre en el mercado automotor europeo, dijo el miércoles su director general Sergio Marchionne.

Fiat, que adquirió Chrysler hace unos dos años y medio, sufrió una degradación en su calificación crediticia esta semana debido a los riesgos financieros en su fusión con la armadora estadounidense, que se ha estado recuperando de una bancarrota. Además, se encuentra bajo intensa presión en Italia, donde los sindicatos se resisten a aceptar condiciones laborales más flexibles y la demanda está disminuyendo.

Para agravar las cosas, el gobierno italiano parece incapaz de implementar rápidamente las medidas de austeridad e impulso al crecimiento que impidan que el país — el mercado más importante de Fiat — se vea arrastrado a una creciente crisis de deuda soberana.

"No hay duda de que aquí están entrando en juego muchos elementos, uno de los cuales podría ser un factor italiano... ya no sé a qué atenerme", dijo Marchionne. "El mercado accionario sube 4 ó 5% un día, y luego baja 3%. Se mueve totalmente sobre la base de rumores. No hay una base objetiva. No he presentado un pronóstico. No he presentado nada".

Marchionne reiteró los pronósticos para 2011 de 58.000 millones de euros (79.000 millones de dólares) en ingresos con 2.100 millones de euros (2.900 millones de dólares) en beneficios comerciales para la empresa conjunta.

Pero dijo que es poco lo que puede hacer para tranquilizar a los mercados.

"Se está introduciendo una percepción de riesgo totalmente fuera de mi control. Estamos casi impotentes en torno a esto. No hay nada que pueda decirles a ustedes, o decirle al mercado, que ahuyente esto", afirmó.

La continua incertidumbre económica está afectando las ventas de autos, en especial al mercado italiano. La compañía registró una caída del 7,8% en las ventas el mes pasado en comparación con el año anterior, al tiempo que su participación en el mercado europeo disminuyó a 6,5% en septiembre de 7,2% en el 2010.

"Tiene un impacto en las actitudes del consumidor, y probablemente eso es lo más negativo de todo esto. Realmente tiene un impacto negativo en los estados de ánimo", afirmó.

Para mantener los números negros, Marchionne dijo que está enfocándose en las áreas del negocio que sí están generando dinero — el mercado estadounidense y el brasileño_, al tiempo que trata de impulsar las ventas en un mercado europeo cada vez más competitivo, en especial fuera de Italia, donde las ventas se encuentran en su nivel más bajo en 30 años.

"Siguen siendo hoy en día los que más contribuyen ganancias a Fiat. Necesitan ser nutridos", dijo Marchionne con relación a Brasil y Estados Unidos. "Por eso paso tanto tiempo allá".