El genetista español Francisco Ayala, quien en los años 60 emigró a EE.UU. para estudiar, ha donado 10 millones de dólares a la Universidad de Californian Irvine (UCI), en la que lleva trabajando durante 25 años como un acto de agradecimiento por "las muchas oportunidades" que le ha brindado.

"La Universidad de California Irvine me ha dado muchas oportunidades, para enseñar, para hacer investigación y me ha reconocido con honores. Esta es mi manera de mostrar mi agradecimiento y contribuir de alguna manera al beneficio de la universidad y para los estudiantes", dijo hoy Ayala en una entrevista concedida a Efe.

Este exsacerdote no pensaba quedarse en Estados Unidos cuando vino a estudiar hace cincuenta años, en plena época franquista en España, a la Universidad de Columbia, pero finalmente el país le atrapó.

"Las cosas en España no estaban muy bien, ni en ciencia, ni en política ni en economía. Yo pensaba volver a España, pero al terminar el doctorado recibí varias ofertas y acepté quedarme eventualmente, sin embargo al final me quedé del todo", explicó.

Este reconocido científico, de 77 años, donará esa cantidad -la mayor realizada por un investigador español- a la Escuela de Ciencias Biológicas de esa universidad, algo que será posible gracias a los beneficios de los viñedos que Ayala compró hace décadas en el Valle Central de California.

"Hacia el año 1980 estábamos viviendo en Davis, California, y queríamos buscar un sitio bonito para ir los fines de semana, porque la ciudad sólo tenía vida universitaria. Un agente me mostró una finca de 160 hectáreas de viñedos que los propietarios habían llevado mal y empecé a aprender sobre viticultura", explicó.

Ayala replantó toda la finca, y con esfuerzo y tiempo empezó a obtener beneficios de aquellas vides.

Poco a poco expandió un negocio que había comenzado como una afición y ahora cuenta con cinco fincas de un tamaño similar a la inicial.

"Soy uno de los grandes productores de uva de vino en el norte de California y ahora la viticultura se ha convertido en otra de mis pasiones", confesó.

Este profesor universitario ha conseguido el reconocimiento internacional como genetista y evolucionista y sus trabajos han hecho avanzar la investigación en la cura de la malaria y otras graves enfermedades.

Ayala recibió la Medalla Nacional de Estados Unidos de las Ciencias y el Premio Templeton. Ha escrito más de un millar de artículos y cuarenta libros.

Precisamente el millón y medio de dólares que recibió por el Premio Templeton, logrado por su contribución al debate entre ciencia y religión, también lo donó a la Universidad de California, que padece recortes presupuestarios.

Ayala subraya la diferencia que hay entre Estados Unidos y España en materia filantrópica.

"Aquí hay gente que a lo mejor no puede dar más de 50 o 100 dólares al año, pero lo hace. En España sólo están inculcadas las pequeñas donaciones a la iglesia. Aquí es diferente, aun gente modesta hace contribuciones a la universidad, a la iglesia o a instituciones musicales", explicó.

El decano de Ciencias Biológicas de la universidad, Al Bennett, recibirá una suma inicial de 2 millones de dólares procedentes de la donación de Ayala para los programas que él mismo elija.

El resto de fondos se utilizarán para crear otras cuatro cátedras de investigación porque, según Ayala, la principal razón de su generosa decisión es la "excelencia que caracteriza a este centro educativo".