El Banco Central Europeo (BCE) despide esta tarde con una gala a su presidente durante los últimos ocho años, Jean-Claude Trichet, que deja un legado ambiguo por su controvertidas decisiones para combatir la crisis de la deuda.

Aunque el acontecimiento discurrirá dentro de los cauces más protocolarios e inocuos, muchos expertos y observadores han aprovechado para hacer balance de su gestión al frente de la autoridad monetaria en clave política.

Trichet se ha convertido desde 2008 en uno de los principales actores políticos en la lucha europea por escapar, primero, de la crisis y paliar, después, sus devastadores efectos en la economía del viejo continente.

Muchos analistas han valorado su independencia frente a los intereses nacionales, probada a lo largo de su mandato, y su decisiva acción para controlar la inflación y asegurar la estabilidad de precios en la eurozona, principal función del BCE.

No obstante, muchos critican sus últimas decisiones al frente de la autoridad monetaria, ya sea por la heterodoxia de ciertas medidas -especialmente la compra de bonos soberanos- o, en el extremo contrario, por la tibieza y tardanza de estas decisiones, que no han sido suficientes para atajar la crisis.

El acto, que arrancará a las cuatro de la tarde (14.00 GMT) en Fráncfort (suroeste de Alemania), contará con la presencia de algunas de las figuras más relevantes de la eurozona, además de decenas de medios acreditados.

Entre los invitados más destacados se encuentran el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, el jefe del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy y la canciller alemana, Angela Merkel.

Además, está previsto que a la cita acuda el sustituto de Trichet, el italiano Mario Draghi, ex gobernador del Banco de Italia y considerado un ortodoxo en materia de política monetaria, que ha contado con el respaldo público de Berlín y París para acceder al cargo.

Los mercados y los expertos consideran que una de las primeras medidas que Draghi deberá tomar será bajar los tipos de interés un 0,5 por ciento (en uno o dos golpes) antes de fin de año.

La salida de Trichet, que se hará efectiva a final de mes, coincide con una serie de relevantes citas multilaterales que podrían marcar el rumbo de la acción política contra la crisis de las finanzas públicas y privadas de la eurozona.

En este sentido, Trichet acudió la semana pasada al Parlamento Europeo (PE) para hacer balance de sus ocho años de mandato y, tras defender su gestión, exhortó a los organismos europeos a hacer todo lo posible por combatir una crisis que él mismo tildó de "sistémica".

Además, el próximo 23 de octubre se celebrará en Bruselas una cumbre de líderes de la eurozona en el que Merkel y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, podrían presentar su recientemente anunciado paquete de medidas comprensivo para acabar con la crisis.

Por último, los próximos 3 y 4 de noviembre los líderes del G20 se reunirán en Cannes (Francia) para continuar avanzando en la reforma de la estructura financiera internacional.