El Gobierno tailandés ha creado un centro para recibir ayuda internacional ante las graves inundaciones que han provocado al menos 315 muertos y cerca de 2,4 millones de damnificados en el centro y norte del país, informó hoy la prensa local.

Tailandia ya ha recibido una donación de tres millones de bat (97.900 dólares o 71.000 euros) y material de primeros auxilios de Estados Unidos, un millón de bat (32.600 dólares o 23.600 euros) de China y equipamiento de Japón valorado en 12 millones de bat (391.000 dólares o 284.000 euros).

El portavoz del Ministerio de Exteriores, Thani Thongpakdi, indicó que otras ayudas ascienden a 500.000 bat (unos 16.200 dólares u 11.800 euros) por parte de la Embajada de Arabia Saudí, 2.700 dólares (unos 1.900 euros) de la fundación Hoopoe Bird, así como 100.000 bolsas de arena de Australia.

Las embajadas de Tailandia en Riad, Teherán, Dubai y Vancouver recaudaron entre los expatriados tailandeses unos 4.900 dólares (3.500 euros), mientras que técnicos de China, Nueva Zelanda y Estados Unidos están asesorando a las autoridades para combatir las riadas.

En la periferia del norte de Bangkok, soldados y operarios de los servicios públicos ayudados por voluntarios refuerzan los diques de contención a lo largo de unos seis kilómetros para contener el agua que baja del norte.

Las inundaciones, que comenzaron el pasado julio, han causado estragos en un tercio del país, con una veintena de provincias todavía bajo el agua y más de 100.000 evacuados.

Según las autoridades, unas 90.000 víctimas están siendo tratadas por depresión y algunas incluso están recibiendo medicación psiquiátrica tras haberlo perdido todo y con la expectativa de que el agua no remitirá hasta dentro de semanas o meses.

Las riadas han anegado cientos de miles de hectáreas de campos de arroz y 14.172 fábricas y negocios en 20 provincias, lo que ha dejado desempleados a 663.218 trabajadores, muchos de ellos inmigrantes birmanos.

La última de los seis parques industriales en ceder ante la imparable tromba de agua proveniente de los desbordados pantanos y ríos del norte del país ha sido el de Nava Nakorn, que, situada a unos 45 kilómetros de Bangkok, aloja a unas 270 fábricas que dan trabajo a unas 260.000 personas.

El Gobierno acordó aumentar el déficit presupuestario en un 14 por ciento o hasta los 400.000 millones de baht (unos 13.000 millones de dólares, 9.430 millones de euros) para el año fiscal que comenzó el pasado 1 de octubre.

Las autoridades de Tailandia temen que el daño económicos sea devastador si las inundaciones alcanzan a Bangkok, una ciudad de unos diez millones de habitantes y que contribuye con el 41 por ciento al Producto Interior Bruto (PIB).

El daño causado por las inundaciones producidas por las lluvias del monzón, han costado ya el 1,7 por ciento de su PIB para este año, que en principio se proyectaba sería del 4,4 por ciento.

Hace unos días, la Federación de Industrias Tailandesas estimó que los daños por las inundaciones ascienden a 190.000 millones de baht (unos 6.200 millones de dólares o 4.400 millones de euros).