Los aspirantes a la candidatura presidencial republicana en EE.UU. mostraron hoy sus diferentes visiones de la inmigración ilegal y de las protestas de los "indignados" contra Wall Street, en un nuevo debate en el que hubo espacio también para la economía y la política exterior.

Los recientes comentarios del empresario Herman Cain, favorito en las últimas encuestas, sobre su intención de construir un muro "electrificado" en la frontera con México para evitar el paso de inmigrantes indocumentados dieron mucho juego en el debate, celebrado en Las Vegas (Nevada) y organizado por la cadena CNN.

Ante las críticas, Cain, el único aspirante de raza negra, ha dicho que esa afirmación fue una "broma" y hoy se limitó a comentar que su plan para reforzar la seguridad en la frontera pasa por combinar la construcción de un muro con tecnología y más agentes en el terreno.

Michelle Bachmann, congresista por Minesota, prometió edificar un muro "de doble pared" y advirtió sobre la necesidad de abordar el asunto de los "bebés ancla", hijos de mujeres que cruzan la frontera de forma ilegal "específicamente con el propósito" de dar a luz en EE.UU. y obtener así una serie de beneficios.

"Se puede construir un muro, pero eso costará entre 10 y 15 años y 30.000 millones de dólares", argumentó el gobernador de Texas, Rick Perry, quien se define como "un conservador convencido, no por conveniencia" y que ha venido defendiendo durante todos los debates la opción de aumentar la vigilancia fronteriza con más agentes en tierra y aire.

Perry y Mitt Romney, exgobernador de Massachusetts y uno de los mejor situados para lograr la candidatura presidencial, protagonizaron uno de los momentos más tensos de la noche.

Entre abucheos y ovaciones, Perry acusó a su rival de haber contratado a inmigrantes ilegales para trabajar en su casa, lo que indignó a Romney. Según informaciones publicadas en la prensa, en 2007 una compañía de cuidado del césped que empleaba a indocumentados trabajó en la residencia del exgobernador en Boston.

Otro de los momentos calientes se produjo cuando Cain afirmó que los "indignados" del movimiento "Occupy Wall Street", que acaba de cumplir un mes acampado en el distrito financiero de Nueva York en protesta por los excesos de ese sistema, "dirigen su enfado hacia el lado incorrecto" y deberían estar manifestándose "ante las puertas de la Casa Blanca".

El legislador de Texas Ron Paul atacó a Cain y subrayó que los bancos contribuyeron a crear "la burbuja financiera" que acabó perjudicando no a ellos, sino a las clases medias.

"Es un tiempo crítico para Estados Unidos" y el país "necesita un presidente que entienda cómo funciona la economía y cómo crear empleos", comentó a su turno Romney.

El desempleo en Nevada, donde se celebró el debate de hoy, supera la media nacional (9,1 %) y, además, es uno de los estados en los que más ejecuciones hipotecarias hay.

Por ello, la economía salió también a relucir, especialmente con críticas al plan que promociona Cain y con el que asegura que reducirá un 9 % los impuestos federales que pagan los estadounidenses.

Todos sus rivales arremetieron contra ese plan y dijeron que, en realidad, supondrá un aumento de los impuestos para las clases medias, al igual que opina el presidente Barack Obama, quien hoy mismo sostuvo que sería una "enorme carga" para las familias trabajadoras.

El final del debate se centró en la política exterior, con ataques frontales a Irán como el de Bachmann, que llamó a su presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, "maniaco genocida".

Al analizar formas de reducir el alto déficit estadounidense, el legislador Paul propuso retirar las tropas que tiene el país en Japón y Corea del Sur, mientras que Perry sostuvo que todo el gasto externo debe ser "examinado", incluida la financiación a Naciones Unidas.

También participaron en el debate el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich y Rick Santorum, exsenador de Pensilvania, pero no el exgobernador de Utah Jon Huntsman, quien decidió así boicotear a Nevada por haber adelantado al 14 de enero la fecha de sus primarias para seleccionar a los candidatos.