Pekín calificó hoy de "inmorales" las inmolaciones de monjes budistas en las áreas tibetanas, después de que se hiciera público el noveno de estos suicidios cometidos para atraer la atención sobre la represión de la cultura y la religión de esta etnia.

"Creemos que animar este comportamiento a costa de vidas humanas es inmoral", señaló hoy en rueda de prensa el portavoz de turno del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Liu Weimin.

El funcionario chino subrayó que son erróneas las informaciones que indican que la policía golpea a los suicidas y que "de hecho, la policía rescata a estas personas a tiempo y las lleva al hospital, no las tortura ni nada parecido".

Las declaraciones de Liu se producen a raíz de la muerte de una monja tibetana tras quemarse a lo bonzo, en la novena inmolación cometida este año por religiosos budistas en las áreas tibetanas, informó hoy la organización no gubernamental Free Tibet.

Tenzin Wangmo, de 20 años de edad y la primera monja que se suicida en 2011, se quemó a lo bonzo y falleció ayer en el exterior del convento Dechen Chokorling, a tres kilómetros de la ciudad de Ngaba y en una zona cercana al emblemático monasterio tibetano de Kirti.

Kirti, situado en la prefectura tibetana de Ngaba (provincia suroccidental china de Sichuan), ha sido escenario desde marzo pasado de estas inmolaciones.

Al igual que los anteriores suicidas y según Free Tibet, Tenzin Wangmo pidió al inmolarse libertad religiosa y el retorno del Dalai Lama, el líder espiritual tibetano exiliado en la India desde 1959 tras liderar un fracasado levantamiento contra el régimen comunista chino.

La novena inmolación se produce un día después de que las fuerzas de seguridad dispararan contra dos manifestantes tibetanos que protestaban contra la ocupación china el pasado domingo.

Según la ONG, con sede en Londres, se desconoce el paradero y el estado de salud de las dos víctimas de los disparos, llamadas Dawa y Druklo (es frecuente entre los tibetanos tener un solo nombre), y que resultaron heridas en una pierna y en el torso, respectivamente.

Los disparos tuvieron lugar en el exterior de la comisaría de policía de la localidad de Khekor, en la prefectura sichuanesa de Kandze, y se desconoce por qué la policía abrió fuego contra ellos.

El monasterio de Kirti se encuentra asediado por las fuerzas de seguridad chinas desde que en marzo se produjo la primera inmolación, la del joven monje Phuntsog, de 21 años.

Las autoridades chinas se llevaron entonces a unos 300 religiosos de esta institución para ser "reeducados" durante un mes.

Contactado por Efe, un portavoz del gobierno local de la prefectura de Ngaba señaló en conversación telefónica que "no habían oído hablar de este caso", en referencia a la última inmolación y a los disparos contra los manifestantes.

En 2008 murieron en el Tíbet decenas de personas tras producirse conflictos entre la etnia local y los colonos chinos han.

"Los disturbios en el Tíbet están ampliándose. El número y la frecuencia de las inmolaciones no tiene precedentes. La información que nos llega del Tíbet sugiere que hay más personas dispuestas a perder su vida para atraer la atención internacional a las persistentes y brutales violaciones que sufren los tibetanos por parte de China", señaló Stephanie Bridgen, directora de la ONG.

La anterior inmolación tuvo lugar el pasado sábado, cuando un antiguo monje de Kirti, de 19 años de edad y llamado Norbu Dathul, se prendió fuego en el mercado central de Ngaba gritando consignas para pedir la libertad del Tíbet y el regreso del Dalai Lama.

Según Free Tibet, se desconoce su estado de salud y su situación.

Al menos tres de los nueve jóvenes que han intentado quemarse a lo bonzo han fallecido en estas acciones.

La semana pasada el Gobierno chino calificó las inmolaciones de "actos terroristas encubiertos" y aseguró que estaban "incitadas por la banda del Dalai Lama", el Premio Nobel de la Paz de 1989 al que Pekín considera un secesionista por pedir mayor autonomía para las regiones tibetanas.