El aspirante a la candidatura republicana Herman Cain se disculpó por declaraciones que hizo sobre la idea de construir una cerca eléctrica junto a la frontera con México que pudiera matar a personas que tratan de cruzarla ilegalmente, pero agregó que la controversial propuesta sigue siendo válida.

"Fue una broma", dijo Cain durante una conferencia de prensa el lunes con el alguacil del condado de Maricopa, Joe Arpaio. "Me disculpo si ofendí a alguien. Mea culpa, mea culpa, mea culpa".

Sin embargo, cuando se le preguntó más adelante en la conferencia por qué se negó a respaldar sus comentarios, Cain dijo que los respaldaba y que solamente se disculpaba si había ofendido a alguien.

Dijo que no iba a disculparse por proponer una combinación de tácticas para combatir la inmigración ilegal que incluya una cerca que "podría estar electrificada".

"No voy a retractarme de eso. Sólo no quiero ofender a nadie", agregó.

Cain fue el segundo precandidato republicano en visitar Arizona el lunes. Previamente en la jornada, la representante Michele Bachman se reunió con funcionarios del gobierno estatal y los elogió por sus gestiones para combatir fortalecer la frontera y combatir la inmigración ilegal, diciendo que el estado se vio forzado a actuar porque el gobierno federal no ha cumplido su responsabilidad.

Los funcionarios estatales elogiados específicamente por Bachman fueron el presidente del senado estatal Russell Pearce, que en 2010 auspició la controversial ley de inmigración en Arizona y la gobernadora Jan Brewer, que la promulgó.

"No puedo elogiar suficientemente a Arizona. No puedo elogiar suficientemente cómo se han enfrentado al fracaso del gobierno federal", dijo Bachman en una conferencia de prensa tras reunirse con Pierce y aproximadamente una decena de partidarios de las severas medidas de inmigración.

Bachman y Cain llegaron al estado luego de un fin de semana de campaña centrado fuertes ataques a la inmigración ilegal. Cain, de campaña en Tenesí, propuso la construcción de una cerca electrificada que mataría a quienes tratasen de cruzarla, mientras que Bachman firmó una promesa para respaldar una cerca a lo largo de la frontera con México.