El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, busca entre sus correligionarios y la oposición el máximo apoyo posible al paquete de reformas y ahorro que deberá ser votado el próximo jueves en el Parlamento para que Grecia continúe recibiendo ayuda internacional.

Papandréu, según anunció hoy su oficina, se enfrentará hoy a partir de las 16.00 hora local (13.00 GMT) a los 154 diputados de su partido, el socialista Pasok, para convencer al menos a una decena de supuestos disidentes de que son indispensables las nuevas medidas para obtener 7.100 millones de euros en los próximos 27 meses.

Ya un diputado socialista, Thomás Rombópulos, presentó ayer su dimisión y fue sustituido hoy por una colega en la lista debido a que no podía "seguir votando por algo que no cree y estar presionado por el temor a ser expulsado".

La exministra y actual diputada socialista Luca Katseli votó ayer en el Comité de Asuntos Financieros del Parlamento en contra de un artículo de la ley que facilita los convenios laborales empresariales con sueldos inferiores al convenio colectivo.

Al mismo tiempo, las protestas de los trabajadores contra los recortes de ingresos y el despido de funcionarios se han vuelto cotidianas y hoy están en huelga los periodistas, que han provocado un apagón total informativo de 24 horas, al igual que el personal del transporte ferroviario y marítimo.

De la adopción de las impopulares medidas depende que la zona del euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI) entreguen un tramo crediticio a Grecia de 8.000 millones de euros para que pueda pagar sueldos y pensiones en noviembre, según ha insistido el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, en el Parlamento.

También constituirá una condición para el segundo rescate externo que los socios europeos estudiaron el pasado 21 de julio, previendo un nuevo crédito de 109.000 millones de euros y la participación con 50.000 millones de euros de la banca.

Pero para dar luz verde a esa nueva ayuda, los socios europeos y el FMI presionan a Atenas para que logre un amplio apoyo político, que incluya a los dos mayores partidos.

Tras hablar con sus diputados, el primer ministro se entrevistará a las 19.00 hora local (16.00 GMT) con Antonis Samarás, el presidente de la principal formación opositora, la conservadora Nueva Democracia, que junto con el resto de la oposición se opone a la aprobación del proyecto de ley.

Nueva Democracia tiene 85 de los 300 escaños del parlamento, pero actualmente, según un reciente sondeo, supera en intención de voto al gubernamental Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok) en un 11 por ciento.

"Escenarios de Gobierno conjunto" titula hoy en portada el periódico ateniense "Kathimerini" un artículo donde califica la reunión entre Papandréu y Samarás como de "muy crucial para los acontecimientos políticos a seguir".

"A pocas horas de la cumbre europea del 23 de octubre Papandréu baraja incluir en las negociaciones (con los europeos) a la oposición mayoritaria", comenta el rotativo, tras afirmar que para ello propondría la formación de una coalición de ambos partidos más allá de las elecciones legislativas previstas para 2013.

Pero Samarás insiste en la celebración de elecciones anticipadas y ha prometido que, si gana, "renegociará el plan de austeridad con la troika", que integran la Comisión Europea (CE), el FMI y el Banco Central Europeo (BCE).