Siempre en el podio pero no en lo más alto, la venezolana Andreína Pinto demostró el martes que está en condiciones de cosechar su anhelado oro cuando se presente al día siguiente en su tercera final de la natación panamericana.

Pinto, que tiene una medalla de plata y otra de bronce, se clasificó tercera en los 800 metros libre, en los que la chilena Kristel Kobrich quedó a la cabeza en una de las cinco preliminares que no fueron dominadas por nadadores de los Estados Unidos.

Entre Kobrich y Pinto dejaron en el medio a la segunda mejor clasificada, la estadounidense Ashley Twichell.

"Me costó, me dolió, me cansé bastante y espero que mañana (miércoles) me toque un buen camino", dijo Pinto, la abanderada de su delegación, que ya embolsó una presea de plata en los 400 metros libre el lunes y otra de bronce en los 200 libre del domingo.

En los 400 libre, Pinto tuvo que conformarse con la plata tras dominar la carrera desde el principio hasta que la estadounidense Gillian Ryan la superó en la última brazada.

"Mi objetivo siempre fue montarme en el podio, pero ahora ya una tiene planes de subir a lo alto", afirmó la venezolana el martes.

Pinto, que entrenó durante un mes en la altura de Toluca, compite en estos Juegos en las mismas pruebas que su hermana Yanel, cuyo mejor resultado fue un quinto puesto en los 200 metros libre. El martes, Yanel Pinto también se clasificó a la final de los 800 metros con el séptimo mejor tiempo.

Kobrich, medalla de bronce cuando Andreína Pinto ganó la de plata, dominó la carrera con 8:24.16, siete segundos menos que la venezolana.

"Traté de nadar parejo y más floja para ganar una ventaja", subrayó Kobrich. "Me siento contenta ya que lo único que quería era hacer un buen tiempo".

Entre las finalistas también figuran las mexicanas Susana Escobar (4) y Patricia Castañeda (5), la ecuatoriana Samantha Arévalo (6) y la salvadoreña Alexia Benítez (8).