El comandante general del ejército de Pakistán dijo un comité de parlamentarios que Estados Unidos debería concentrar sus esfuerzos en la estabilización de Afganistán, en vez de presionar a Islamabad a que intensifique la guerra con los milicianos islamistas en territorio paquistaní, declaró el miércoles un parlamentario.

El general Ashfaq Pervez Kayani compareció ante dos comisiones de defensa del Parlamento después que la presión de Estados Unidos de que Pakistán ataque a la red miliciana Haqqani, que tiene su base en la región tribal de Waziristán del Norte en la frontera con Afganistán.

Estados Unidos considera al grupo Haqqani la peor amenaza para las tropas estadounidenses en Afganistán y ha acusado a la agencia de espionaje militar paquistaní ISI, de darle respaldo a los milicianos, algo que Islamabad ha negado.

"El problema real yace en Afganistán, no en Pakistán", destacó Kayani, según un legislador que asistió a la comparecencia de tres horas en la sede del ejército en Rawalpindi. El parlamentario no dio su nombre porque la comparecencia no estuvo abierta a la prensa.

El ejército paquistaní informó en un comunicado que la reunión informativa se realizó, pero no proporcionó detalles sobre la discusión.

Algunos analistas han acusado a Estados Unidos de enfocarse en Pakistán y la red Haqqani como una forma de redirigir la culpa por los torpes esfuerzos para estabilizar Afganistán.

El ejército paquistaní también ha tratado de desviar la culpa de su fracaso para acabar con Haqqani al señalar que las fuerzas afganas y de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) deben hacer más para evitar que extremistas crucen desde Afganistán y ataquen Pakistán.

Kayani dijo que sus militares podrían lanzar una operación a gran escala en Waziristán del Norte "mañana" si alguien lo convenciera de que la red terrorista es la raíz de los problemas en Afganistán, dijo un miembro del comité.

Eso representa un cambio respecto de la explicación común del ejército por su falta de acción en Waziristán del Norte: que sus tropas están reducidas por operativos en otras partes de la región tribal contra extremistas del Talibán paquistaní que están en guerra contra el estado.

A diferencia del Talibán paquistaní, la red Haqqani y el brazo afgano del Talibán usualmente se abstienen de enfrentarse al ejército de Pakistán y en su lugar dirigen sus ataques contra las fuerzas afganas y de la OTAN en Afganistán.

Muchos analistas opinan que Pakistán se ha negado a atacar esos grupos porque podrían ser importantes aliados en Afganistán si las tropas extranjeras se retiran.

El almirante Mike Mullen, quien fue hasta hace poco el máximo comandante militar en Estados Unidos, dijo el mes pasado que la red Haqqani era un "verdadero brazo" de la ISI y acusó a la oficina de espionaje de ayudar al grupo a cometer un ataque contra la embajada estadounidense en Kabul.

Kayani declaró que la ISI tiene contactos con la red Haqqani que utiliza para conseguir información de inteligencia y señaló que las agencias de espionaje de Estados Unidos y Gran Bretaña hacen lo mismo.

Las declaraciones de Mullen indignaron a las autoridades paquistaníes y la prensa local especuló que Estados Unidos lanzaría un operativo unilateral contra Haqqani en Waziristán del Norte, como lo hizo cuando mató al jefe de la red terrorista al-Qaida, Osama bin Laden, en un pueblo paquistaní.