Los rebeldes libios, finalmente al mando de un bastión clave de los partidarios del derrocado líder libio Moamar Gadafi, buscaban el martes arsenales ocultos, en un indicio concreto de que la batalla de meses de duración por el control de Bani Walid prácticamente terminó.

En otro frente similar, las fuerzas revolucionarias lanzaron otro asalto contra Sirte, la ciudad natal de Gadafi, con la esperanza de echar pronto a los gadafistas.

Los nuevos gobernantes de Libia se han abstenido de declarar victoria y establecer un calendario hacia elecciones hasta que ambos poblados estén bajo su control. Gadafi sigue prófugo.

En la capital, Trípoli, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton llegó de visita y dijo en términos inusualmente contundentes que Estados Unidos quiere ver a Gadafi muerto o capturado. Por lo general, los funcionarios norteamericanos dicen que les gustaría que Gadafi sea llevando ante la justicia, algo que Clinton también dijo durante su visita de un día.

En Bani Walid, el comandante de campo Said Yunis dijo que muchos gadafistas huyeron a las cuevas en las montañas cercanas para esconderse de las fuerzas revolucionarias.

Yunis agregó que sus combatientes estaban buscando oficiales de alto nivel leales a Gadafi que lograron escapar de la ciudad, entre ellos el hijo de Gadafi Seif al-Islam, uno de sus asesores políticos más cercanos y portavoz.

"Seif fue visto el jueves. Estaba comiendo en un pueblo del desierto cerca de la ciudad", dijo Yunis a The Associated Press.

En el patio de una casa en Bani Walid, 10 combatientes cavaron un agujero, dejando al descubierto un alijo de fusiles de asalto Kalashnikov y municiones.

El centro de Bani Walid lucía abandonado el martes. Los edificios estaban salpicados de agujeros de bala y cohetes. Los únicos médicos en el hospital principal eran todos extranjeros.

Clinton llegó el martes a la capital libia procedente de Malta y se reunió con los miembros del Consejo Nacional de Transición, a quienes les ofreció una ayuda adicional de 11 millones de dólares.

La nueva ayuda aumentó la contribución de Washington a Libia desde que comenzó el levantamiento popular contra Gadafi en febrero a alrededor de 135 millones de dólares.

Clinton es la funcionaria estadounidense de mayor rango que visita Libia desde el levantamiento popular contra Gadafi en febrero.

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Lee reportó desde Trípoli. El periodista de The Associated Press Christopher Gillette contribuyó a este despacho desde Sirte.