La viuda del hijo mayor de Bernard Madoff, condenado en EE.UU. por montar la mayor estafa financiera jamás descubierta, dijo que "le escupiría en la cara" al padre de su marido si volviera a encontrarse frente a frente con él.

"Le diría que le hago totalmente responsable por haber matado a mi marido -quien se suicidó hace 10 meses- y le escupiría en la cara", asegura Stephanie Madoff Mack en el adelanto de una entrevista dado a conocer hoy por la cadena de televisión ABC que emitirá el próximo 21 de octubre.

La nuera de Madoff reveló también que el exfinanciero le envió una carta desde la cárcel de Carolina del Norte, donde cumple condena, poco después del suicidio de su hijo, Mark Madoff, que se quitó la vida dos años después de entregar a su padre.

Stephanie Madoff Mack impidió en febrero pasado la entrada de su suegra, Ruth Madoff, al funeral de Mark pese a que había viajado desde Florida hasta Greenwich (Connecticut) para acudir a la ceremonia, según reveló entonces el New York Post.

"Estoy devastada y ahora voy a criar dos hijos pequeños sola", había afirmado Stephanie Madoff tras la muerte de su marido en un escueto comunicado que remitió a los medios de comunicación una semana después de la trágica desaparición de su marido.

Mark Madoff se quitó la vida en diciembre de 2010, justo cuando se acaban de cumplir dos años de la confesión y detención de su padre, Bernard Madoff, el exfinanciero neoyorquino que perpetró y mantuvo por más de dos décadas la mayor estafa financiera jamás descubierta.

Por respeto a la intimidad de su nuera y a la de sus nietos, Bernard Madoff optó por no pedir permiso en la prisión de Carolina del Norte, donde cumple condena de 150 años prisión, para acudir al entierro de su hijo.

Madoff, de 73 años, montó y mantuvo por más de dos décadas un sistema piramidal por el que prometía rentabilidades muy elevadas que pagaba con el dinero de otros clientes y con el que se ha descubierto que robó hasta 65.000 millones de dólares.

El exfinanciero, que llegó a se presidente del mercado Nasdaq en Nueva York, fue condenado a 150 años de prisión en junio de 2009 y cumple su sentencia en una prisión de mínima seguridad en la localidad de Butner (Carolina del Norte, EEUU).