Líderes industriales advirtieron que los conflictos con los sindicatos representan un negativo mensaje a los inversionistas, especialmente cuando el presidente José Mujica realiza un viaje por Europa con la intención de atraer nuevos negocios.

Los dirigentes gremiales destacaron la huelga que desde hace ocho días mantiene el sindicato metalúrgico, que exige un convenio salarial y como medida para presionar mantenían ocupada la fábrica y a partir del lunes dispusieron abandonar las instalaciones pero en cambio obstaculizar los accesos a las mismas.

El vicepresidente de la Cámara de Industrias, Gabriel Murara expresó al diario El Observador que mientras el gobierno de Mujica prohibió en diciembre las ocupaciones en oficinas del estado, facultando al desalojo por la fuerza si ocurre, permite que las ocupaciones se realicen en el ámbito privado.

Recordó que Mujica está en estos momentos en Europa "buscando inversiones pero hay que decir estas realidades también, no podemos engañar a la gente", aludiendo a la alta conflictividad y ocupaciones de empresas, según el rotativo.

El presidente de la Cámara Metalúrgica, Miguel Oliveros consideró que "no tengo la menor duda que a los inversores los estamos corriendo. La imagen que damos afuera es que los empresarios no son dueños de sus empresas y los trabajadores que quieren no pueden trabajar".

"Realmente el mensaje parece ser, no vengan acá a Uruguay", declaró el empresario a El Observador.

El paro metalúrgico está afectando la planta refinadora de Ancap en proceso de remodelación y su presidente, Raél Sendic afirmó que le está costando 100.000 dólares por día de pérdidas pero, que además, si se extiende hacia mediados del mes próximo, se resintiría el abastecimiento de combustibles.

El gobierno ha intentado entablar una negociación entre las partes, pero hasta ahora no ha tenido éxito.

El secretario general de la Unión de Trabajadores del Metal y Ramas Afines, Marcelo Abdala, dijo durante una asamblea del sindicato el lunes que la postura de ese sector es "que todas las empresas sean gestionadas por sus empleados para eliminar la relación capitalista entre patrón y obrero y así ser nosotros los dueños de nuestro trabajo". No había sido posible contactarlo para que se pronunciara sobre las declaraciones de los industriales.