La reelección de Julio Grondona para un nuevo mandato al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) estaba precedida el martes por denuncias de fraude y lavado de dinero, así como por un escándalo en las puertas de la entidad protagonizado por un rival del veterano dirigente.

Grondona, vicepresidente ejecutivo de la FIFA, es el único candidato habilitado para la votación de los clubes argentinos, que extenderá su mandato a 36 años al frente de la AFA.

"En 32 años aquí, hemos cumplido; espero que en el futuro nada cambie", dijo Grondona, de 80 años, al comenzar la asamblea que precede a la votación.

Su anticipada reelección para un noveno período de cuatro años tiene lugar pese a la denuncia judicial por fraude y lavado de dinero ante la justicia por Carlos Avila, que solía dirigir Torneos y Competencias, una subsidiaria del conglomerado de medios Grupo Clarín que poseía los derechos de la televisación por cable del fútbol argentino hasta que la AFA rompió el contrato en 2009.

A su vez, el presidente del Independiente de Mendoza, Daniel Vila, se presentó en la AFA con un oficio judicial para participar de la votación, algo que no le está permitido pues sólo medio centenar de los cientos de clubes afiliados pueden elegir al presidente, según los estatutos de la entidad.

Vila, quien aspira al cargo de Grondona, ingresó al edificio pero luego fue desalojado con decenas de periodistas apostados en el lugar.

Avila entregó ante la justicia balances de supuestas cuentas bancarias en Suiza a nombre de Grondona, de sus familiares y de un ex colaborador ya fallecido por un monto total de 30 millones de dólares. También una filmación que grabó con una cámara oculta en la que el presidente de la AFA cuenta detalles sobre operaciones poco claras vinculadas al negocio del fútbol.

La filmación se difundió un día antes de la votación, primero por el canal América, propiedad de Vila.

Grondona presentó el martes por la tarde una demanda contra Avila y Vila por extorsión, coacción y amenazas.

Avila fue el precursor en el negocio de la televisación de partidos del fútbol argentino a fines de la década de 1980. Años después cedió su participación en el negocio al Grupo Clarín.

En la filmación, Grondona le reprochó a Avila que no se lo haya vendido a él y también se quejó de que los directivos del Grupo Clarín no lo hicieron partícipe del negocio del cable.

Ese conglomerado es el principal operador de la televisión por cable del país.

Los argentinos ven ahora el fútbol gratuitamente por la televisión estatal por medio del programa "Fútbol para todos" desde que la presidenta Cristina Fernández instó a Grondona a suprimir el contrato por cable.

El abogado de Grondona, Francisco Castex, dijo que el programa era un intento por difamar a su cliente.

Grondona fue elegido al frente de la AFA por primera vez el 6 de abril de 1979.